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¿Cree usted que el proceso electoral fue limpio y transparente?
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LA SEGUNDA GRAN PRESIÓN

( 2002-11-15 ) (Peru.com)Era la primera vez que nos citaban muy temprano para una entrevista: 8 de la mañana, pero sabíamos que íbamos a estar con una de las personas más ocupadas del país. Fernando Tuesta, titular de la ONPE, nos recibió en su casa para revelarnos sus vivencias en el interior de este organismo, y sobre todo, su sentir a pocas horas de su segundo reto: los comicios municipales y regionales.

Texto: Luis Endo
Fotos: Lin Belaúnde

¿Siempre acostumbra a citar a estas horas de la mañana a los periodistas?

Si vienen a casa, sí, porque en realidad empiezo temprano. Tengo la costumbre de levantarme temprano. Mi sueño es levantarme algún día y ver que el reloj esté marcando las once de la mañana. Duermo sólo cinco o seis horas.

¿Y esa costumbre la ha adquirido ahora último?

No, ya desde hace muchos años. Tengo la buena costumbre de levantarme temprano y la mala de ser puntual. Se dice que no hay mejor manera de perder el tiempo que siendo puntual en el Perú, porque uno llega a la hora y pierde tiempo esperando a los demás. Yo soy puntual.

Es muy difícil verlo desocupado ahora, ¿ser jefe de la ONPE le ha cambiado su forma de vida?

Sobre todo mi vida privada. Tengo seguridad personal desde que asumí este cargo y eso es terrible. Uno se siente seguro, pero al tener seguridad las 24 horas del día uno pierde privacidad. Yo tengo un hijo de cuatro años y pasear con él significa, en ciertas ocasiones, un riesgo. Revelo que una vez me escapé de mi seguridad. Entré a una tienda de la Plaza San Miguel (lugar cercano a la Feria del Hogar donde está instalada la ONPE) y salí por una puerta diferente. Caminé y sentí una gran libertad. Por otro lado, ya no tengo tiempo ni para escribir ni un artículo. Vivo prácticamente en esta institución.

Debe extrañar mucho el no poder escribir los análisis y comentarios que solía hacer

Claro. Antes los periodistas se me acercaban más que ahora, porque tenía la libertad de opinar y analizar diversas situaciones. Ahora no puedo hacer eso por el cargo que ejerzo. Pero no todo es sacrifico, porque también hay compensaciones, y no económicas, sino personales.

¿Cómo maneja esa presión que significa llevar con éxito el desarrollo de las próximas elecciones?

Esta es la segunda gran presión. Lo que se vivió durante los comicios generales del año pasado fue tremendo. El país exigía elecciones libres, transparentes e intachables en corto tiempo. Sobre nuestros hombros recaía la organización de este proceso electoral, que era el punto central de la agenda del Gobierno de transición. Han habido momentos muy duros, como cuando parecía que no funcionaba el software cinco días antes de las elecciones. Ese día me miré al espejo y me dije: si fracasamos, fracasa el país.


Pero estos comicios también son difíciles. Hay mucha austeridad, muchos retrasos en los trabajos y dimes y diretes con el JNE y el RENIEC...

Este año la tensión está por otro punto. Este es el proceso electoral más complejo, en términos organizativos y logísticos, de la historia de la República. Ahora, el comportamiento que han tenido los miembros del JNE tiene mucho que ver con la polémica de la reforma de la Constitución. Es bien difícil coordinar con una institución que quiere que la nuestra desaparezca. Con el RENIEC nuestros tratos son más cordiales.

¿Alguna vez su familia le ha pedido que dejé el cargo?

No, nunca me lo ha pedido. Mi entorno familiar sabe que el hecho de estar en la ONPE no es consecuencia de una situación fortuita. Estoy metido en el tema electoral desde 1979, cuando en el país nadie se preocupaba de este punto. Algún momento dejaré ser jefe de la ONPE y seguiré con el tema electoral.

Cuando se supo que Fujimori y Montesinos eran miembros de mesa, la ciudadanía empezó a preocuparse y a criticar ¿Cómo manejaron esta situación?

A nadie le gusta enterarse de estas noticias. Si esto se explicara con cierta tranquilidad, la gente entendería. Pero acá se comprometen sentimientos y ánimos. Montesinos no fue inhabilitado por no contar con una sentencia definitiva. Si lo hubiese estado, el RENIEC lo hubiera sacado, porque es el organismo que hace el padrón y lo depura. Por su parte, la ONPE no puede sacar a nadie.

Pero cuando suceden este tipo de cosas, todas las preguntas son para ustedes, ni siquiera para el JNE ni el RENIEC...

Así es. Uno invierte mucho tiempo en dar explicaciones. Vivimos aún con la vivencia del pasado y la desconfianza.

Con tantos problemas que ha tenido que sortear, ¿alguna vez ha pensando en renunciar?

No, porque hay un problema de responsabilidad pública. Cuando eres una de las personas que criticó mucho lo que se hizo antes y te dan este tipo de oportunidades, sólo tienes que asumir las responsabilidades. La gestión pública es un asunto que debe comprometer a todos los peruanos.


Desde hace años usted se ha preocupado por recopilar los resultados electorales ¿Cómo se siente ahora cuando ve que esos datos ahora pasan por sus manos?

A esos documentos, que ahora pasan por nuestras manos, le otorgamos un gran aprecio. En la ONPE hemos creado un centro de investigación electorales y tenemos un archivo electoral bien organizado. Todo eso forma parte del legajo histórico. Yo iba antes al JNE, en los ochenta, y no había información electoral de la década de los 50 ó 60.

Usted ha sido analista político, investigador y ahora es jefe de la ONPE ¿Con cuál de esas tres actividades se queda?

Cada actividad tiene una satisfacción distinta. Yo diría que son complementarias. Recuerdo que cuando veía publicado en los medios de comunicación mis primeros artículos sentía una sensación muy especial, ya que ahí estaba impreso lo que había escrito, lo que pensaba y lo que había investigado. Igual cuando salió mi primer libro. Ahora, ver a un país satisfecho, así como los informes nacionales e internacionales que señalan que hubo elecciones libres y transparentes, es una satisfacción personal que jamás vamos a olvidar.

A Jorge Portillo (ex jefe de la ONPE) se le conoce por su pésima frase "papelito manda". En un lado positivo, obviamente, cómo quisiera que lo recuerden?

Cuando pase el tiempo se tendrá que recordar la frase "elecciones limpias y transparentes".

A pocos días de las elecciones, ¿usted podría asegurarnos el éxito de las mismas?

Absolutamente. Venimos trabajando todo esto desde fines del año pasado. Hubiéramos querido hacerlo mejor, pero no monopolizamos toda la parte organizativa.

¿Usted ya sabe por quién votar?

La verdad que no. Es curioso, pero por falta de tiempo no he seguido la campaña y no veo televisión, así que voy a tener que darme un tiempo para ver cómo están las cosas

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