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"ESTOY ORGULLOSA DE SER PERUANA"
Entrevista: Wilfredo Angulo/Fotos: Elías León
Es una figura mítica del deporte nacional, una de las jóvenes heroínas de ese seleccionado de vóley que hizo que los peruanos soñáramos con la medalla de plata en las Olimpiadas de Seúl 88. Gabriela Pérez del Solar, Gaby para todos, dice que se siente "orgullosa de ser peruana" y por ello decidió volver al país e invertir su dinero en un negocio hotelero. Pero la espigada ex voleibolista no deja de sorprender, y ahora ha decidido tentar suerte en la política y postular a una curul en el Congreso el 2006. Sabe que algunos la tildarán de "loca" por esta decisión, pero dice estar lista para las críticas, "pues tengo la conciencia y los bolsillos tranquilos".
Gaby, hace poco anunciaste que ibas a postular al Congreso por Unidad Nacional. ¿Cómo es que una ex deportista decide ingresar a la política?
No es la primera vez que me preguntan esto y yo he sentido como que nos hubieran marcado, que los deportistas no pueden ingresar a la política. Yo me considero una persona, soy deportista, pero medio que nos están discriminando. A mi parecer lo que necesita el Congreso es gente sana y luchadora y, por qué no, un ejemplo de deportista. No solamente hablo de mi persona, sino de muchas personas, deportistas destacados o gente que está acostumbrada a luchar, que tiene la intención de hacer algo bueno por nuestro país.
Tal vez quieres seguir los pasos de Cecilia Tait, quien también ha sido voleibolista y ahora está en el Parlamento...
Mira, si yo he decidido comenzar esta nueva etapa lo hago como Gabriela Pérez del Solar. Soy deportista, soy feliz de ser lo que soy, el vóley me dio todo lo que tengo, pero es otro momento de mi vida. La deportista ya pasó, seguiré seguramente teniendo el recuerdo para toda mi vida y, por qué no, seguir haciendo el trabajo que inició Cecilia.
¿Cómo comenzó tu inquietud por la política?
Mi inquietud nació hace un año y medio cuando regreso a vivir al Perú. Yo tengo mi empresa en Ollantaytambo y he visto cosas muy injustas y me sentía muy chiquita, con ganas de poder hacer algo por la injusticia hacia la mujer y el niño.
¿Qué papel jugó Lourdes Flores Nano, lideresa de Unidad Nacional, en tu decisión de lanzarte al ruedo?
Conocí a Lourdes, me invitó a participar. Me encantó como persona, como mujer, es transparente, honesta y seguramente es la mejor candidata que hay en este momento.
Según las encuestas, Lourdes está entre los candidatos que tienen las mayores preferencias electorales. ¿Crees que tiene posibilidades de ser elegida el 2006?
En este momento es la primera, ha comenzado bien. Seguramente es una carrera muy larga, hay partidos históricos que seguramente la van a luchar hasta el final, pero yo creo que Lourdes demuestra una esperanza nueva para el Perú. El peruano, los jóvenes necesitamos un cambio, y la gente ya esta cansada de las mismas caras.
Algunas personas temen de lo que pueda pasar el 2006. Por ejemplo la congresista Martha Hildebrandt dijo que tenía temor sobre el próximo Presidente y que las obras de este gobierno se iban a ver recién cuando acabe. ¿Tu qué piensas de este gobierno?
Yo creo que los gobiernos ponen semillas, siembran y tienen que seguir el trabajo. Lo mismo que ha hecho este gobierno, que ha hecho cosas que ya venían del régimen pasado. Yo creo que este gobierno no ha sido desastroso, ha podido ser mucho mejor, pero yo soy una persona que miro siempre adelante.
Si tu llegas al Parlamento Nacional, ¿qué es lo que aportarías desde allí? Tal vez algunas leyes para el deporte o estás orientada a otro tipo de temas...
El deporte me interesa. Yo creo que el deporte también es importante para los niños, y a mí me interesan los niños, los jóvenes y la mujer. Lo que yo pienso es que ya hay tantas leyes que yo voy a focalizarme en impulsar las cosas que ya hay para que sean bien hechas.
¿No te da un poco de temor que la gente, que te conoce principalmente por tu trayectoria de deportiva, vote por ti más por eso y no por las propuestas que vas a dar?
Seguramente sí, seguramente mi nombre, el hecho de que he sido jugadora de la selección va a jalar los votos para mí, pero no importa porque si es que yo llego al Congreso voy a demostrar que no soy sólo la jugadora de voley, que lo he demostrado no sólo en la cancha sino fuera del campo, que he hecho cosas que como mujer me siento realizada.
Tu viviste varios años en Italia, cómo así decidiste regresar al Perú...
Porque al final me jalaron las raíces peruanas, estuve más de 15 años en Italia. Decidí invertir mi plata en el Perú, por eso es que me siento orgullosa de ser peruana. Por allí me han dicho que soy antipatriota porque me fui de la selección muy joven, pero yo creo que una persona que vivió tantos años en el extranjero y se arriesga a invertir todo lo que ha ganado en el Perú, es una muestra sólo de amor a su país.
Sabemos que eres dueña de un hotel en el Cusco. ¿Cómo ingresaste al negocio hotelero?
Así como estoy entrando a la política, lo decidí y lo hice, y no siendo hotelera. Y ahora mi hotel es conocido en el Perú y afuera. A mí me gusta arriesgar y hacer cosas diferentes. El vóley me dio tantas cosas positivas, me quitó también mucho. Entonces ahora quiero afrontar, ver los problemas reales de la vida, porque para mí antes un problema era perder un partido de vóley. Cuando pienso en eso en este momento, en que ya soy una mujer empresaria, digo, era una sonsera.
Dijiste que el deporte te quitó mucho. ¿De qué manera ocurrió eso?
He comenzado a viajar a los 13 años. Yo comencé a alejarme de mi familia. Me alejó de todo, de las cosas de una chica de esa edad, fiestas, cumpleaños, viajes, los estudios universitarios. Sacrifiqué también tener novio a los 17 o 18 años, no podía. Viajábamos dos o tres meses al año, comencé a ganar plata muy joven, entonces vino la responsabilidad, la madurez, eso fue lo que yo sacrifiqué. Pero fue mi decisión, porque a los 13 años yo no sabia que podía ser una de las mejores jugadoras del mundo, pero a los 16 me di cuenta que podía y no abandoné. Me dieron mil veces ganas de dejar de entrenar y ya no jugar vóley, pero cuando me dedico a algo quiero siempre lograr lo que quiero. Y fue mi carrera y fue mi trabajo hasta el año pasado.
¿Qué harías si en el 2006 no sales elegida congresista?
Seguiría haciendo lo que estoy haciendo, luchando contra la injusticia contra el niño y la mujer, pero de otra manera, seguramente en las comunidades, seguiré trabajando en lo que estoy haciendo, apoyando al vóley también. Más que todo mi vida va a seguir igual, de repente no llego al Congreso, pero no me cambiaría, yo tengo muchas cosas para hacer.
Ahora que estamos en el mes de las Fiestas Patrias, la gente está un poco cansada de los problemas que tiene, la economía va bien en términos generales pero la gente no lo siente en sus bolsillos. ¿Qué mensaje de aliento le darías a los peruanos en estas fechas?
Yo creo que tenemos que sentir más amor a nuestra patria. Yo me acuerdo que cuando era más chica, en el colegio nos inculcaban mucho más el amor al Perú, a la patria, a la bandera. Eso se ha dejado, se ha dejado un poquito el orgullo de ser peruanos. Y yo lo he sentido mucho porque he tenido la suerte de representar al Perú en muchos países, he estado lejos, y realmente se extraña al país con todos los problemas que hay, con toda la injusticia, cochinada, pero sólo si cada uno pusiera un poquito mejoraríamos. Un ejemplo sonso es que si menos gente botara un papel por la ventana del carro viviríamos mejor. Son detalles chicos, pero no hay cariño, no hay respeto a la tierra que tenemos.
Gaby, tu has sido una deportista reconocida mundialmente y actualmente eres una empresaria de éxito. Algunos podrían decir que es una locura haberte metido en política ¿no?
Sí, seguramente mucha gente dirá que estoy loca, que mi imagen va a ser diferente, pero estoy preparada porque tengo la conciencia tranquila, tengo mis bolsillos tranquilos así que yo voy a hacer sólo lo que el Perú necesita. Van a hablar mal de mí, pero no importa, en la noche duermo tranquila, no por las injusticias que pasan, pero sí duermo tranquila por mi persona. Así que, que vengan las críticas porque eso también me va a servir.
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