¿Cree que Alan García sea “el presidente de los ricos”, tal como lo dijo Lourdes Flores?

 

EL SUR RENACE DE SUS CENIZAS

(Peru.com)Poco a poco el sur del país se viene levantando de sus escombros tras el fulminante terremoto que lo destruyó prácticamente todo en Pisco, y en buena parte de Chincha e Ica. A casi cuatro meses de ocurrido el desastre, ya se han entregado las primeras casas y bonos a los damnificados. Una decisión que fue clave en el impulso de la ansiada reconstrucción fue, sin duda, el traslado del despacho del ministro de Vivienda, Hernán Garrido Lecca, a Pisco por más de un mes. Peru.com participó en un recorrido por las zonas afectadas para comprobar el avance de la reconstrucción. Pese a que todavía falta mucho por hacer, ya es posible ver los primeros frutos de esta difícil labor.

Texto:Wilfredo Angulo, enviado especial (wilfredo.angulo@interlatincorp.com)
Fotos: Wilfredo Angulo
Videos: Wilfredo Angulo

Peru.com regresa a la zona del desastre
El bus que nos transporta levanta una nube de polvo al llegar al distrito chinchano de Sunampe, y lo primero que llama la atención es que, a pesar del tiempo transcurrido, aún vemos numerosas carpas en las que continúan viviendo familias damnificadas, las cuales se ubican generalmente a un costado de los escombros de las que fueran sus casas, construidas con adobe o quincha.

Los sunampeños viven en estos campamentos improvisados mientras reconstruyen sus hogares con sus propias manos o con la ayuda del gobierno, a través de los bonos de reconstrucción de 6000 soles y los programas de vivienda.

A pocas cuadras de la Plaza de Armas de Sunampe visitamos la casa de Luzmila Marcelo, cuya vivienda de abobe no resistió los violentos embates del movimiento telúrico y se vino abajo esa fatídica tarde. Sin embargo, ella ahora tiene una nueva casa, más bonita y de material noble, pues es una de las primeras beneficiarias del programa Techo Propio. Su casa le fue entregada el pasado 25 de noviembre.

Todavía falta mucho por hacer
Doña Luzmila nos recibe feliz y posa para las cámaras en sus 42 metros cuadrados de estreno. "Al principio no creía en esto porque pensaba que me iba a costar", nos cuenta, pero luego, cuando vio como levantaban su nueva casa sin pagar nada, fue ella misma quien llevaba a sus vecinos a realizar los trámites para que les reconstruyan sus casas. En las próximas semanas se entregarán 600 viviendas más.

Partimos rumbo a Pisco, la zona más castigada por el sismo, específicamente al asentamiento humano Beatita de Humay. Aquí aún no tienen una pista asfaltada y el polvo del camino se nos impregna en el pelo, en la cámara fotográfica y hasta en los ojos. El calor arrecia, es mediodía y está soleado.

Nos toca visitar a Gliceria Huapaya. Aunque dice tener 48 años, esta abnegada madre de tres hijos parece tener unos diez más. El dolor y sufrimiento de los damnificados no pasan en vano.

Cada día es una lucha constante
La señora Gliceria recibe a los periodistas junto a su hija discapacitada, quien se encuentra postrada en una silla de ruedas a causa de múltiples derrames cerebrales que le impiden comunicarse con los demás. Para colmo de males, durante el sismo, parte de una pared cayó sobre la muchacha y le lesionó las piernas.

Sin embargo, como bien dice el dicho: Dios aprieta pero no ahoga. Ahora ellas pueden respirar más tranquilas, pues con la reconstrucción de su casa, ahora de ladrillo y cemento, ya tienen un lugar donde dormir seguras y cómodas. Además, los médicos cubanos que llegaron a Pisco por la emergencia están ayudando a su hija a poder rehabilitarse.

En esa zona, no obstante, no todo era color de rosa. Al percatarse de la inusual presencia de periodistas en el lugar, numerosas mujeres y niños del asentamiento humano se acercaron para quejarse a viva voz de que la reconstrucción aún no llegaba. Ellos aún tenían que vivir en carpas, no contaban con agua potable y la ayuda humanitaria no se sentía. Todavía falta mucho por hacer, pensamos.

Los pisqueños muestran su empuje
Era hora de partir con dirección a Pisco playa. El pequeño bus tenía que ir sorteando los escombros y algunas grietas que aún afean las calles pisqueñas. En medio del panorama de casas caídas, vimos que algo brillaba cerca del malecón. Eran las estructuras metálicas de las viviendas temporales que construye allí el gobierno. Son pequeñas y con paredes de un tripley duro, pero de hecho son mejores que las carpas de plástico o la intemperie.

José Ferreyra (45) es uno de los 120 beneficiarios iniciales a los que ya se les está construyendo su vivienda temporal en Pisco playa. Afirma que no ha tenido que pagar nada y se muestra agradecido. El gobierno espera completar las 200 casas temporales en los siguientes días.

Otra de nuestras paradas fue en lo que será el futuro Parque de la Reconstrucción. Este se levantará en lo que era un terreno baldío de gran extensión ubicado en la entrada a Pisco, en el cual se han ido depositando gran parte de los escombros y desmonte que generó el terremoto. Pequeños arbolitos eran sembrados y regados en medio de la tierra generada por el adobe de las casas destruidas.

Los niños no pierden la alegría
Ya entrada la tarde, nos trasladamos al despacho descentralizado del Ministerio de Vivienda en Pisco, donde el ministro Garrido Lecca ha levantado su centro de operaciones. Allí el funcionario hizo un breve balance de sus 30 días de gestión en esa zona y también escuchó los pedidos de algunos pobladores pisqueños.

El traslado del ministro a la zona le ha dado un nuevo aire a la reconstrucción y ha agilizando el tema burocrático que muchas veces empantana las buenas intenciones. No por nada, el alcalde de Pisco, Juan Mendoza, le pidió al propio presidente Alan García que extienda un poco más la estadía del titular de Vivienda en el lugar. Incluso, durante la conferencia de prensa, se pudo ver al burgomaestre con el semblante triste por la inminente partida de Garrido Lecca, quien lo ayudó a concretar la ayuda que su pueblo necesitaba, según sus propias palabras.

Tras un breve almuerzo en uno de los pocos restaurantes que se mantuvieron en pie, se acerca la hora de partir a Lima. En este rápido viaje a Pisco, el cual personalmente visitamos un día después del fatídico 15 de agosto, vimos que muchas cosas han cambiado. El ánimo es distinto. El dolor inicial por la tragedia se ha convertido en esperanza, y en los ojos de nuestros hermanos del sur pudimos ver que, a pesar de todo lo vivido y lo sufrido, los peruanos seremos siempre más grandes que nuestros problemas.



Correspondencias, sugerencias e informaciones a:prensa@interlatincorp.com
Fax: 51-1-446-8318

Exprese su opinión en los Forum de peru.com