Lima (Peru.com).- La ministra de Justicia, Rosario Fernández, presentó una serie de propuestas legales que buscan que los juicios a conductores que manejan en estado de ebriedad no prescriba, y también -anotó- refuerza los procesos para quienes ocasionen la muerte personas.
Precisó que una de las iniciativas dispone la elevación, de 1 a 4 años, del máximo de pena a aquellos conductores por el simple hecho de conducir bajos los efectos del alcohol o drogas. Así, dijo, se evitará la prescripción y la consiguiente extinción de la acción penal.
Para tal fin, precisó, es necesario modificar el artículo 247 del Código Penal, y por eso hago una invocación al Congreso de la República para que dé prioridad al proyecto que estamos enviando, a fin de debatirse y aprobarse con celeridad.
“La pena era de un año, pero ahora al pasar a ser de cuatro años, se evita que en el transcurso del tiempo -mientras se tramita el proceso y se demore más de un año- se produzca la prescripción y todo quede en el olvido. Las víctimas que perdieron a su madre, hijos, hermanos, ya no llorarán eternamente frente al infractor que delinquió”, manifestó.
Esta iniciativa esta contemplada en el proyecto de ley denominado Modificaciones de Carácter Penal y Procesal Penal en materia de tránsito, que dio a conocer hoy la titular del sector en conferencia de prensa.
También señala que aquellos conductores que por el mero hecho de manejar en estado de ebriedad o bajo sustancias psicoactivas serán condenados de seis meses hasta cuatro de prisión.
Lamentó que la legislación actual contemple como mínimo solo dos días y hasta 1 año de prisión como máximo en estos casos. "Esta realidad nos obliga a las autoridades a realizar estas modificaciones".
El proyecto establece además que los conductores ebrios o bajo sustancias psicoactivas que ocasionen varias víctimas, o incluso muertes de personas deberán ser encarcelados hasta por 8 años, que es la pena máxima para estos casos, refirió.
Jóvenes serán sancionados penalmente
La ministra de Justicia sostuvo que los jóvenes de 18 y 21 años, así como los mayores de 65 años también serán sancionados penalmente, al eliminarse la responsabilidad restringida que en la actualidad rige para ellos en caso conduzcan en estado de ebriedad.
Se agrava además la pena en caso de fuga o sustracción de la justicia de 2 días a 2 años como mínimo; y de 3 días a 4 años como máximo.