Huancayo (Peru.com).- Por haber robado un celular, un niño de 11 años fue torturado por dos policías en la comisaría del distrito de la localidad de Sicaya, a 12 kilómetros de Huancayo.
Según informa el diario ‘El Comercio’, el hecho ocurrió el pasado martes 24 de marzo, cuando el menor fue detenido y trasladado a la comisaría a las 3 de la tarde y no fue liberado sino hasta las 11 de la noche.
Durante este lapso, los suboficiales Amilcar Orihuela Laurente y Elvis Pakin Reyes Toribio lo sometieron a maltratos físicos y psicológicos para que confesara dónde había dejado el aparato. El escolar reconoció haberlo robado, pero dijo que luego lo perdió.
"Metieron mi cabeza en un balde lleno de agua fría Eran dos policías que, mientras me ahogaban, contaban: ¡uno, dos, tres y cuatro, cinco! También me golpearon con sus varas. Me dolía la cabeza, los brazos, los dedos y yo les dije que el celular estaba en mi casa, con tal que dejen de pegarme", recuerda el menor.
Según consta en la denuncia, el menor fue golpeado con varas en las nalgas, fue atado de manos y su cabeza fue sumergida repetidas veces en un balde con agua. Él, además, presenta heridas en dos dedos.
Mientras permanecía en la comisaría, gritaba en quechua para que lo liberasen. Su madre, una humilde campesina analfabeta, no pudo hacer nada para detener la agresión, y se quedó fuera del local policial esperando que liberasen a su hijo.
Los vecinos formularon las denuncias; ellos acudieron a la Defensoría del Pueblo para que certificara las agresiones, y así ocurrió. Además de un severo trauma psicológico, el niño presenta moretones de 16 y 18 centímetros en los glúteos, que lo hacen cojear cuando camina, y tiene tumefacciones en la mano derecha.