Lima (Peru.com).- La esposa del suboficial de la Policía Robinson Ramírez Quintanilla calificó la denuncia de violación hecha por su propia hija -quien señaló que su progenitor la ultrajó durante 16 años- como una "mentira, calumnia y blasfemia".
La esposa del suboficial de la Policía Robinson Ramírez Quintanilla calificó la denuncia de violación hecha por su propia hija -quien señaló que su progenitor la ultrajó durante 16 años- como una "mentira, calumnia y blasfemia".
A través del teléfono, Consuelo Ugarte dijo al diario 'Perú.21' que ella pondría las manos al fuego por su marido, pese a la grave acusación de su hija Giuliana Ramírez Ugarte.
"Estamos en espera del permiso de sus superiores para que él pueda hablar. Nos sentimos muy indignados. Yo vivo las 24 horas del día en mi casa. He estado con mis hijas siempre, desde niñas y hasta ahora, que son adultas. No ha podido suceder lo que dice Giuliana", sentenció.
Asimismo, la señora anunció que su cónyuge dará una conferencia de prensa para brindar su versión del caso.
De otro lado, en el 2007 hubo 2,908 denuncias por violencia sexual en las diversas delegaciones policiales de Lima, pero solo 40 llegaron a tribunales del Poder Judicial, 37 fueron archivadas y las demás quedaron en el camino.
Es decir, solo el 1.9 por ciento logró su judicialización. Esta situación se ha venido repitiendo años tras año debido a una serie de obstáculos que el Movimiento Manuela Ramos ha detectado a través de un estudio del sistema policial y judicial.
Doris Blas, abogada de la organización, explicó que, en promedio, anualmente hay seis mil casos por violencia familiar y sexual. Para demostrar en qué terminaron estas denuncias, se recogió, como muestra, información de 278 casos de los distritos de Villa El Salvador, Villa María del Triunfo y San Juan de Miraflores.
"Al terminar la investigación, se llegó a la conclusión de que solo uno culminó en una sentencia", detalló.