Lima (Peru.com).- El presidente Alan García deploró y lamentó el fallecimiento de ocho policías en la ciudad de Bagua, tras ser atacados con armas de fuego por nativos. “Han muerto en cumplimiento de su deber, con gran honor, con gran dignidad”, expresó.
Tras deplorar estos hechos, reiteró que existirían intereses extranjeros, además de la desinformación e ideología extremista, detrás de estos hechos, a fin de impedir el desarrollo nacional.
Sin embargo, dijo esperar que la calma vuelva a la selva, y destacó que el gobierno, a través del jefe del Gabinete, fue el más interesado en establecer el diálogo con las comunidades nativas.
Anotó que el dirigente de un sector de los nativos, Alberto Pizango, ha caído en un "nivel delincuencial"
El mandatario formuló estas declaraciones tras inspeccionar el avance de las obras del proyecto Olmos en Lambayeque.