Lima (Peru.com).- Los asesinos a sueldo parece que ya no hacen 'trabajos' solo para el narcotráfico. Desconocidos asesinaron de dos tiros en la cabeza a una comerciante en Carabayllo. Todo hace indicar que fueron contratados por una vendetta en un lío de tierras agrícolas.
Según informó el diario 'Perú21', la víctima, Justa Osorio Santos (36), fue acribillada cuando se hallaba en el asiento del copiloto de la camioneta de su esposo Manuel Dueñas Maza (39).
Ambos dormían en el vehículo mientras cuidaban su chacra, ubicada en la zona de Pampa Grande, parcela 175, en Carabayllo. Alrededor de las dos de la madrugada, los sicarios aparecieron y dispararon contra la mujer utilizando un silenciador.
El esposo de la víctima contó que a menudo recibían amenazas. La autora de ellas, según dijo Dueñas Maza, es Justina Añanca Topaya, supuesta dueña de un terreno de media hectárea que la pareja había comprado hace dos años de forma legítima a una cooperativa.
La mujer les pedía dinero constantemente aduciendo que ellos habían invadido sus tierras y que si no pagaban, iba a tomar sus vidas como parte del precio de la propiedad.
A raíz de estas amenazas es que los esposos decidieron resguardar sus terrenos todas las noches para evitar que malogren la siembra y que maten a sus animales.
En tanto, se informó que la Policía busca a la supuesta autora intelectual del crimen. Sin embargo, el esposo, quien es el único testigo, también viene siendo interrogado.