La Paz (Peru.com).- El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales de Bolivia, Sacha Llorenti, sostuvo que en las tensionadas relaciones diplomáticas con Perú lo único que se hizo es responder a una sistemática agresión del Gobierno de Alan García contra la política del mandatario Evo Morales.
Llorenti remarcó que aunque las diferencias con el Gobierno de Alan García continuarán, “las relaciones entre el pueblo peruano y boliviano son históricas, eso no se va afectar, al contrario, los vínculos entre los pueblos se fortalecen a medida en que la gente va tomando conciencia colectiva de cuáles son las amenazas a la humanidad”, enfatizó.
Las decisiones que asumió el gobierno peruano han provocado las fricciones en las relaciones bilaterales, agregó el viceministro, puesto que “afectaron directamente a Bolivia”.
Una de esas decisiones es la demanda que interpuso Perú ante la Corte Internacional de La Haya, que perjudica las aspiraciones bolivianas para retornar al océano Pacífico.
La determinación del Gobierno de Alan García de otorgar asilo y refugio a tres ex ministros del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, procesados en Bolivia por el delito de genocidio en el caso “octubre 2003”, molestó al Poder Ejecutivo boliviano.
Jorge Torres Obleas, Mirtha Quevedo y Javier Torrez Goitia, luego de “huir” a Perú solicitaron asilo y refugio logrando una respuesta positiva peruana. Los ex ministros enfrentan en Bolivia un juicio por su presunta responsabilidad en la muerte de al menos 67 personas, en la denominada “guerra del gas”.
Por otra parte, otra tensión diplomática se dio cuando un grupo de parlamentarios peruanos visitó Bolivia con el propósito de investigar en Bolivia las actividades de las supuestas casas del ALBA.
Y las tensiones subieron de tono cuando el mandatario boliviano Evo Morales consideró genocidio el enfrentamiento en la selva peruana, entre indígenas y policías, con el lamentable saldo de al menos 37 personas muertas, según datos oficiales.
Una serie de epítetos se reprodujeron en medios de comunicación peruanos contra Morales por esa opinión y finalmente Alan García dijo que no iba a responder a “gritos de cantina”, ante la catalogación del presidente boliviano de que el gobernante peruano junto a George Bush son los peores presidentes del mundo.
Al enfatizar que Bolivia continuará con su política de defensa a la vida, Llorenti sostuvo que "el señor García tiene que saber que el nivel de las personas se mide por su consecuencia política y se mide por la lealtad y la fidelidad a los principios que uno tiene, ahí se ve la calidad de la persona y se ve la calidad de un político por los intereses que defiende".