Utcubamba (Peru.com).- Una reciente reconstrucción de los hechos en la llamada Curva del Diablo, en la provincia de Utcubamba, dispuesta por el Primer Juzgado Penal de Utcubamba, reveló que la violencia de aquel fatídico 5 de junio fue planificada.
El último 5 de setiembre una delegación formada por representantes de la Policía, del Poder Judicial y del Ministerio Público de Bagua y Utcubamba, el procurador público ad hoc para casos amazónicos y los abogados de los implicados en los sucesos del 5 de junio llegaron a la cima de Pura Peñas, como se les llama a los cerros que rodean la Curva del Diablo.
Según el diario 'El Comercio', una minuciosa revisión del lugar puso al descubierto barricadas, trincheras y viviendas precarias armadas con piedras, las cuales fueron usadas por quienes dirigieron los enfrentamientos desde los cerros.
El expediente de la Fiscalía Provincial de Utcubamba señala también que existió una fluida comunicación a través de celulares y radios entre los promotores del paro y los piquetes que bloquearon la vía Fernando Belaunde, a la altura de Curva del Diablo, y el puente Corral Quemado; así como con los que debían oponerse el desalojo policial.
Una prueba de ello es que al momento de ser capturado en la Curva del Diablo, Leo Tiñes Tanampa tenía una mochila en la que había más de 7 mil soles en billetes de baja denominación, varios celulares y una agenda con las direcciones y teléfonos de políticos y empresarios de Amazonas.
Al ser conducido a la posta médica de Utcubamba, Tiñes fue custodiado por dos sujetos que ahora están detenidos. Uno de ellos escondía en un costal el fusil AKM de uno de los policías asesinados.
Trofeos de guerra
El disturbio en Bagua también tuvo algunos menores de edad entre sus protagonistas. Uno de ellos, perteneciente a una etnia indígena, está al cuidado de una familia en Chiclayo; el resto fue entregado a sus padres.
Según sus testimonios, los dirigentes de los piquetes los alentaron a llevarse las botas, armas, municiones y chalecos antibalas de los policías muertos para exhibirlos como trofeos de guerra en sus comunidades.
Por ello, aducen los menores, escondieron los objetos robados a los policías entre sus pertenencias y en el jardín de la casa pastoral de Utcubamba donde fueron cobijados tras los enfrentamientos en la Curva del Diablo.
Caso Bazán
El expediente fiscal también menciona el caso del mayor PNP Felipe Bazán Soles, desaparecido el 5 de junio. Dos policías que lo vieron por última vez podrían revelar detalles sobre aquel nefasto día cuando rindan sus declaraciones ante la Fiscalía Provincial de Utcubamba.
Sin embargo, la búsqueda del oficial continúa a cargo de una fiscal que el pasado 28 de agosto viajó a la provincia de Condorcanqui cuando surgió la versión de que el agente estaba en dicho lugar. Allí, en un alejado paraje, solo se halló un cadáver que ya se analiza en el Instituto de Medicina Legal, en Lima.
El último sábado, durante la búsqueda del mayor Bazán, se halló un fusil AKM en el centro poblado El Muyo, a 40 kilómetros de Bagua. Se trataría del fusil de un agente asesinado en la Estación 6 del oleoducto en Amazonas.