Lima (Peru.com).- La jueza Ana Luzmila Espinoza, amiga de Myriam Fefer, afirmó que la fallecida le dijo que estaba decepcionada de su hija Eva Bracamonte y que el dinero que había recibido como herencia “la había cambiado”.
Por ello, señaló que Fefer le había pedido a su hija un poder para manejar la herencia que recibió de su abuelo.
“Myriam estaba muy decepcionada de Eva, pues no tenía un norte y era muy gaseosa en sus apreciaciones. Myriam ya había decidido que Eva la traspase el tercio de libre disposición. Incluso la vi llorar (a Myriam) porque decía que ese dinero había cambiado a Eva, que ya no era la niña dulce y dócil, y que ya no podían dialogar”, señaló en el programa ‘Prensa Libre’.
Cabe indicar que el usufructo de la herencia, ascendente a unos 2 millones de dólares, es el móvil que maneja la policía del crimen de la empresaria, y Eva Bracamonte es una de las acusadas por la autoría intelectual del asesinato, junto a su ex pareja Liliana Castro Mannarelli.
Asimismo, Espinoza, cuya foto se halló en la escena del crimen de Fefer como parte de una práctica de brujería, negó que el asesinato de su amiga haya estado relacionada con el narcotráfico.
Sostuvo que es mentira que Myriam Fefer haya acudido a las audiencias del proceso contra el narcotraficante israelí Zeev Chen, tal como lo señaló Salas Cobeñas, su ex secretario. “Salas es un gran mentiroso”, dijo al indicar que la empresaria nunca fue a visitarla a una sala del Poder Judicial y menos en una audiencia.
Finalmente, la jueza Espinoza negó que haya estado en la casa de la fallecida la noche en que el sicario colombiano Alejandro Trujillo Ospina la asesinó. Aseguró que la última vez que visitó a Fefer Salleres fue una semana antes del crimen en su casa de San Isidro, en donde ambas realizaban rituales de brujería.