Moscú (Peru.com).- En Rusia, la prensa y las autoridades han coincidido en las críticas y la ironía por la forma de trabajar de los espías que fueron detenidos en Estados Unidos, entre ellos la periodista peruana Vicky Peláez, y que fueron canjeados por cuatro agentes encubiertos estadounidenses.
"Esto parece una farsa. O esto no era espionaje, o los espías trabajaban de cualquier manera", indicó Mijaíl Liubimov, coronel del servicio de inteligencia exterior, al diario 'Komsomolskaya Pravda' de Moscú.
Como se sabe los espías de Rusia usaban código Morse para enviar información de dominio público, tenían sus fotos en Facebook y en su mayoría se cambiaron de nombre. Además hablaban el inglés con acento ruso, enterraban dinero en un parque y señalizaban el punto con una botella.
La prensa rusa ironizó que cuando 'Juan Lázaro', esposo de Vicky Peláez, le comunicaba de que el centro exterior de inteligencia no atendía sus informaciones porque no tenían fuente, ella le respondía que pusiera "el nombre de cualquier político" estadounidense.
La organización de sus citas no fue profesional, por esa razón el FBI consiguió grabaciones de video y audio de sus contactos, y estaban vigilados las 24 horas del día. Al final, 'Lázaro' era el espía ruso Mijaíl Vasenkov.
La periodista de Eco de Moscú Yulia Latinina no tuvo reparos en considerar a los agentes como integrantes de una "red de estafadores internacionales que desfalcaban el presupuesto de Rusia con el pretexto de espionaje".
"Fotos en redes sociales, entrevistas, es extraño (para un agente), es lo menos que se puede decir (...). No había profesionalismo", declaró Gevorg Vartanian, un ex espía y Héroe de la Unión Soviética, en referencia a la bella Anna Chapman, de 28 años.
Como se recuerda, la vida sexual de Chapman fue conocida gracias a las fotos colgadas en Facebook.
Por su parte Pavel Felgenhauer, un experto independiente en cuestiones de defensa, dijo a AFP que "estos espías son ridículos, pero existen. El que los hayan canjeado lo demuestra. Han trabajado mal y van a rodar cabezas en el SVR (Servicio de Inteligencia Exterior)".