Ayacucho (Peru.com).- Los rezagos de Sendero Luminoso (SL) en la zona del Valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE) utilizan a mujeres y niños en las emboscadas que llevan a cabo contra la Policía y el Ejército, así lo afirmaron tres sobrevivientes del ataque de Sanabamba (Ayacucho).
En declaraciones para el diario 'La República', el cabo Ari Zevallos Tapia (19) relató que una mujer obligó a un menor de edad rematar a su compañero Robín Macedo Sima (18) con un disparo en la cabeza.
Zevallos Tapia, quien se encuentra internado en el Hospital Militar en Lima, cuenta que el ataque empezó con una brutal explosión que hizo volar a todos los miembros de la brigada de exploración.
"Los disparos venían de todos los sitios. Por fortuna los tres disparos que me dieron cayeron en mi casco. Lo que hice fue arrastrarme para realizar una contraemboscada y en ese momento vi que los que nos atacaban eran niños y señoras", añadió.
Luego, el cabo fue testigo de cómo una señora le dijo a un niño, de aproximadamente 11 años, que mate a Macedo Sima.
"¡Mátalo! Le gritó la señora al menor, quien le dio el tiro de gracia en la cabeza. Yo no pude hacer nada. Los senderistas se quedaron en la zona hasta que comenzó a oscurecer", recuerda.
No dispararon
Por su parte, el cabo Luis Pérez Shuña (22) también coincidió con el testimonio de Zevallos y contó que los miembros de la brigada, al ver a niños y mujeres, decidieron no disparar.
"Habían pocos hombres entre los atacantes. Eran las mujeres las que bajaban de los cerros y remataban a los soldados", señaló el militar.
Para Pérez Shuña contraatacar hubiese significado dispararle a su hermano menor o sobrino. "No pudimos hacerlo, esa es la verdad", concluyó.
El cabo Julio Fernández Vargas (19) narró que de los cerros bajaron personas que gritaban que los iban a matar y cuando agarró su fúsil para defenderse se dio con la sorpresa que eran niños de entre 8 y 14 años de edad quienes los emboscaban.
"De los cerros se deslizaba un grupo senderistas. Los iba a atacar, pero vi que eran niños y mujeres en su mayoría. En total serían unos cuarenta, pero eran pocos los hombres", finalizó.