Lima (Peru.com).- Hace unos años el Cerro San Cristóbal era considerado una zona roja para los turistas y uno de los tantos hacinamientos de lo que alguien denominó Lima La Horrible. Sin embargo, los descendientes de sus primeros habitantes, en su mayoría proveniente de la sierra, tendrán algo mejor: para mejorar sus condiciones de vida y con motivo del Foro APEC, el Gobierno viene aplicando un proyecto que busca recuperar su arquitectura y hacerlo más agradable para el turismo, que incluye la participación de todos sus ciudadanos, como las mujeres y los discapacitados, a través de puestos de trabajo. El plan incluyó el pintado de más de dos mil viviendas y la limpieza de techos, que le han dado un aspecto multicolor mucho más moderno, así como la organización de comités para enfrentar los problemas sociales, como la delincuencia, la drogadicción y el pandillaje.
Haciendo un poco de historia
Un año después de la fundación de Lima por los españoles, en 1536, cerca de mil 25 mil hombres, al mando del cacique Túpac Yupanqui, llegaron desde la ciudad del Cusco con el objetivo de expulsar a los conquistadores europeos de la ciudad, encabezados por Francisco Pizarro, que apenas sumaban 500.
Ante la amenaza, los españoles se encomendaron a San Cristóbal para que sus enemigos no pudieran cruzar el río Rímac y así fue. La misión de los indios fracasó el 14 de setiembre, fiesta de la exaltación de la cruz, pues quienes trataban de pasar al otro lado eran arrastrados por la corriente y morían ahogados.
De haberse producido el ataque inca, los invasores hubieran sufrido bajas considerables, dada la enorme diferencia numérica, y el destino de la historia peruana hubiera cambiado, pues en la Ciudad Imperial Manco Inca, hijo del inca Huayna Cápac ya había iniciado un periodo de rebelión que se extendería hasta 1545.
Fue entonces que Francisco Pizarro y una comitiva se dirigieron al cerro y lo bautizaron con el nombre de San Cristóbal. Durante la ceremonia, éstos colocaron una cruz de madera –que fue reemplazada sucesivamente, hasta llegar a la actual, de 20 metros de altura- y se ordenó la edificación de una capilla.
Ya en el siglo XX, el presidente Luis Sánchez Cerro creó la primera barriada en 1933, que se denominó Leticia. Poco a poco, los migrantes y sus descendientes comenzaron a ocupar las faldas. Con siete asentamientos humanos a cuestas y poco espacio que copar, en 1993 se prohibieron nuevas invasiones.
Rehabilitación y remodelación
Con motivo del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), el Gobierno, a través del programa Construyendo Perú, lanzó un ambicioso plan de remodelación urbanística que incluía limpieza de techos, tarrajeo de paredes y pintado de fachadas. Esta propuesta será aplicada en otros puntos del país.
Así, con una inversión de mil 923 nuevos soles se pintaron más de dos mil 150 viviendas. Para tal fin, se crearon más de 300 puestos de trabajo temporales con los propios pobladores del cerro San Cristóbal. Finalmente, se buscó el apoyo del sector privado a través de donaciones de sacos de cemento y pintura.
“Hemos culminado satisfactoriamente estas tres primeras etapas. La primera consistió en el pintado y mantenimiento de las entidades públicas (colegios, comisaría, postas médicas e iglesias). La segunda fue la limpieza de techos. La tercera y última fue el tarrajeo y pintado de viviendas. Esto permite que el cerro San Cristóbal consolide lo que siempre ha sido, un atractivo turístico que completa todo un circuito que se inicia desde la Plaza de Armas”, expresó David Palacios, director nacional de Construyendo Perú.
Del mismo modo, las mujeres recibieron charlas en dos etapas: Genérica y específica. La primera consistió en terapias de autoestima e identificación de habilidades, pues muchas de ellas provienen de hogares disfuncionales. La segunda fue el empleo propiamente dicho y la capacitación. Bajo esta modalidad, se crearon 800 puestos de trabajo.
“El programa parte de criterios de situación de pobreza y desempleo. Luego priorizamos a las mujeres jefas de hogar con hijos menores de edad. No hemos tenido mayores inconvenientes y las mujeres que iban consiguiendo mejores trabajos eran reemplazadas por otras que estaban en la lista de espera”, refiere el funcionario.
Incluso, con motivo del Foro APEC, la Municipalidad del Rímac, con apoyo del Fondo Las Américas y la Asociación para el Desarrollo Social, tiene previsto sembrar más de 300 plantones en un área de mil 500 metros cuadrados. Otro de los retos, lanzado por el presidente Alan García, es mejorar la iluminación del cerro, así como la refracción de las pistas, escaleras y del Mirador, que involucraría a otros sectores y municipios, y cuyas obras se iniciarían el 2009.
En materia de seguridad ciudadana, cuatro asentamientos humanos decidieron conformar un comité que se subdivide en grupos de trabajos. Según Eusebio Saldaña Gallardo, secretario general del asentamiento humano Villa de Fátima y que vive allí desde hace 28 años, dichas subcomisiones se encargan de la limpieza de las paredes, lucha contra la drogadicción, gente de malvivir y el pandillaje, además del recojo de la basura.
¿Quién dice que los peruanos no somos creativos? El cerro San Cristóbal es un buen ejemplo de ello. Tanto así que personas con discapacidad y mendigos han dicho: “¡Presente!” para pintar sus fachadas y cualquier evento de su comunidad. Para muestra un botón: Un sordomudo se vistió de Papá Noel en la última Navidad. Así de simple.