Lima (Peru.com).- La legisladora aprista Mercedes Cabanillas expresó su confianza en que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) desestimará una eventual demanda del Gobierno Regional de Puno para legalizar el cultivo de la hoja de coca, porque esa instancia supranacional defiende el derecho a la vida y la salud de las personas.
Agregó que el presidente regional Hernán Fuentes podrá llevar el caso hasta la Corte, con sede en San José de Costa Rica, pero consideró poco probable que el colegiado resuelva a favor de la legalización de los cultivos de coca.
“Estoy segura de que no prosperará porque se pone en juego el derecho a la salud y la vida de las personas”, declaró en Mesa Central de TV Perú, al comentar el fallo del Tribunal Constitucional que declaró inconstitucional la ordenanza regional de Puno sobre esa legalización.
Además, la parlamentaria consideró que la Corte tiene la discrecionalidad suficiente para determinar si un caso de esas características debe ser o no revisado en una instancia que ventila casos de derechos humanos.
El Tribunal Constitucional (TC) informó que su resolución había declarado inconstitucional la ordenanza de Puno por considerar que la legislación sobre el narcotráfico en general y la hoja de coca en particular, forma parte de una competencia del Gobierno nacional.
Anteriormente, este colegiado declaró inconstitucional ordenanzas similares que emitieron los gobiernos regionales de Cusco y Huánuco, lo cual generó jurisprudencia en torno al cultivo de la hoja de coca.
Cabanillas manifestó al respecto que el fallo del TC reafirma el carácter inconstitucional de una norma de menor jerarquía emitida por un gobierno regional y reiteró que el Estado es unitario en la conducción de políticas nacionales.
“El fallo demuestra que el Gobierno Regional de Puno no tiene competencia en materia de narcotráfico, esa es una política nacional”, reafirmó.
La también presidenta de la Comisión de Defensa Nacional del Congreso añadió el gobierno a cargo de Hernán Fuentes “no es una confederación ni un federado” para elaborar normas a su albedrío, sobretodo dispositivos que facilitan el cultivo de coca, cuya mayor producción de destina irregularmente al consumo ilegal.
Añadió que el aspecto cultural e histórico de la llamada hoja sagrada de los Incas siempre es reconocido, pero al mismo tiempo opinó que es “una ingenuidad y una hipocresía” de Fuentes decir que la ordenanza sirve para proteger la coca, principal insumo al narcotráfico.