Lima (Peru.com).- (EFE).- La Policía Nacional ofrece desde este lunes un novedoso servicio que consiste en escoltar a aquellos clientes que salen de los cajeros automáticos de la capital después de retirar dinero, y que busca acabar con la ola de robos perpetrados a la salida de los mencioniados cajeros.
Según explicaron fuentes policiales a EFe, cualquier ciudadano puede solicitar la escolta en un módulo de atención dispuesto para ello en cada barrio de Lima, tras lo cual un coche patrulla se presenta en la puerta de la sucursal para acompañar al ciudadano e, incluso, llevarlo en el propio vehículo hasta su domicilio.
La solicitud de este servicio no depende en ningún caso de la cantidad de dinero transportada, pues el demandante no tiene por qué informar a la policía del monto que ha retirado, precisaron las fuentes.
La ola de robos a personas que acaban de retirar dinero de cajeros automáticos ha sembrado la alarma entre los ciudadanos y ha puesto el foco sobre una mecánica de asalto que se caracteriza por su violencia, su rapidez y su particular metodología, reflejada en el nombre por el que ya se les conoce a esta bandas: los "marcas".
Compuestas por tres o cuatro individuos, todo comienza con un "marcador", que vigila las sucursales bancarias y localiza a sus presas.
Cuando encuentra su objetivo, el "marcador" se lo señala a uno de sus compañeros, a través de gestos prefijados donde, por ejemplo, quitarse unos lentes puede indicar que la víctima ha retirado dólares.
Este segundo miembro del equipo avisa entonces mediante teléfono a los otros dos ladrones, que, dentro de un coche estacionado fuera de la sucursal, serán los encargados de seguir a la víctima hasta un lugar donde poder materializar el robo con una pistola y, según lo visto en los últimos casos, sin miramientos.
El pasado 18 de septiembre, una mujer y su hijo fueron asesinados cuando se resistieron al ser atracados en un autobús urbano, luego de haber retirado 4 mil 500 dólares de una sucursal bancaria.
Ese mismo día, otro comerciante que había realizado una transacción bancaria resultó herido de bala en otro barrio de la capital peruana.
El mismo entrenador del equipo de fútbol Universitario de Deportes, el argentino Ricardo Gareca, fue víctima de un asalto similar, en este caso en su propio coche.
Poco después de salir del banco, cuatro ladrones le emboscaron en un semáforo y, al grito de "¡danos la guita, la guita!", le pegaron un culatazo en la cabeza y huyeron con 7 mil dólares.
Según la policía, estas bandas criminales, que tienen como regla realizar el atraco en menos de 90 segundos, reclutan a nuevos integrantes a medida que los van necesitando para ejecutar sus robos.
De las 146 bandas criminales desarticuladas por la Policía peruana en lo que va de año, 23 de estas eran "marcas", a las que se les incautaron 67 revólveres, 43 pistolas y tres fusiles.