Lima (Peru.com).- El presidente Alan García Pérez pidió medir las acusaciones contra las fuerzas del orden para evitar desacreditarlas y debilitarlas en la lucha contra la subversión, y advirtió que en algunos casos hay “algo más que un sano propósito de purificación” en los cuestionamientos en ese sentido.
Indicó que se ha vuelto un “deporte nacional” que todo aquel que lleva un uniforme esté sometido a una doble sospecha e incriminación.
“Imploro a todos lo ciudadanos a que tengan cuidado. No abramos el camino a otra etapa de violencia, vejando y avergonzando a nuestros hombres de uniforme en el país”, enfatizó.
El mandatario dijo que los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía merecen respeto y destacó que su accionar se circunscribe a protegernos ante la delincuencia, el terrorismo.
“¿Cómo esperan que nos protejan mejor de la delincuencia y el terrorismo quienes son vejados y avergonzados? No hay un nombramiento que no tenga de inmediato la amenaza de un baldón y un lodo”, cuestionó.
“La guerra subversiva se trasladó a la política, buscando desacreditar no solo a las Fuerzas Armadas sino a la Policía Nacional, que cumplió, junto con la otra, un papel esencial en hacer retroceder al gravísimo peligro del terrorismo”, aseveró.
El mandatario formuló estas expresiones durante la inauguración de la Comisaría Villa Alejandro, en el asentamiento humano del mismo nombre, II etapa, Zona E, del distrito de Lurín.
Durante su discurso, el jefe de Estado felicitó a los alcaldes distritales de Lima Metropolitana por la labor de reasfaltado, recuperación y reconstrucción de pistas y avenidas de la ciudad que ha beneficiado a la población.