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miércoles 18 de febrero del 2009
Hora: 17:02

Alan García juega con su hijo Federico Danton en Palacio de Gobierno

Alan García con Federico Danton
Lima (Peru.com).- Amor de padre. El presidente Alan García tuvo un momento de relax en su apretada agenda y lo aprovechó para jugar con su pequeño hijo Federico Danton en el Patio de Honor de Palacio de Gobierno.
 
Tras presenciar la firma del contrato de concesión con el consorcio español OHL Concesiones para la construcción de la Red Vial Nº 4 Pativilca-Trujillo, García Pérez sorprendió a los periodistas cuando salió de la puerta principal de la sede del Ejecutivo en compañía del menor de sus hijos.
 
Luego se puso a jugar con él, compartieron algunas sonrisas y después lo cargó para darle un beso. Federico Danton se mostraba feliz, se divertía con su padre y no dejaba para nada su galleta.
 
Acto seguido, el Mandatario decidió que ya era hora de ingresar a Palacio y lo tomó en brazos y se lo llevó mientras que Federico lo miraba y le seguía sonriendo.

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Fotos: Agencia Andina
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delurens
Fecha:29/10/2009 12:35:49 p.m.
SOBRE LA ESTUPIDEZ Y LOS ESTÚPIDOS Autor: INGER ENKVIST, CATEDRÁTICA DE LA UNIVERSIDAD DE GOTENBURGO. Hoy en día hablamos de manera continua en términos de educación, de progreso científico y de mejoras de distinta naturaleza, pero ¿realmente existe dicho progreso? Con la ayuda de pensadores españo­les y francófonos, este texto propone una reflexión sobre el concepto de la estupidez y la influencia del fenómeno en diferentes campos. Para comenzar, acudo al pensador francés Jean-Michel Couvreur que introduce una primera distinción a tener en cuenta cuando propone ha­blar de «ininteligencia» a propósito del niño pequeño que todavía no ha madurado lo suficiente como para lograr poseer inteligencia. De igual forma, se debe también distinguir la estupidez de la simple igno­rancia cuando ésta radica en la mera falta de información sobre alguna cuestión que una persona tampoco pretende o debe conocer. La verda­dera estupidez se caracteriza por la ausencia de un conocimiento que se debería poseer o, aún más, que se pretende conocer y, además, no exis­te en el sujeto una preocupación por cubrir esta carencia. Para Couvreur, en definitiva, la estupidez consiste en una inmovilidad intelectual que corresponde a un suicidio intelectual. En opinión de Jacques Barzun, historiador de la cultura y decano en la Universidad de Columbia, la inteligencia es individual pero el inte­lecto es colectivo porque necesita una tradición, una educación, una red de bibliotecas y revistas y unas instituciones como las universidades. Barzun ha observado la presencia de un profundo «antiintelectualismo» en los países occidentales durante el siglo xx. Cree que lo que atrae a las masas es el arte y no la ciencia. La idea de que tiene poca importancia el sentido de una obra o de una expresión se ha extendido cada vez a más áreas. Los jóvenes no reciben una educación intelectual adecuada porque no se les obliga a trabajar sobre materiales intelectuales. Incluso entre los que se consideran intelectuales reina la confusión. Piensan en sí mismos como intelectuales pero quieren vivir como artistas, dice Barzun. El historiador francés afincado en Nueva York afirma que los jóvenes están más influidos por los medios de comunicación que por la escuela y que, como todo lo que ocurre en los medios se debe poder entender en­seguida, no dan ninguna importancia a la irrelevancia propia de la ma­yoría de los contenidos difundidos. Los jóvenes no descubren el valor de los conocimientos y, de esta manera, la educación llamada democrática lleva a una actitud escéptica, negativa, reacia al esfuerzo. El lema de al­gunos alumnos frente el profesor parece ser: «Enséñame si puedes!». Frente a esto, un país que quiera tener ciudadanos inteligentes deberá cui­dar de sus instituciones intelectuales y en primer lugar de su escuela. El filósofo francés Adam realizó hace varias décadas un estudio sobre «la estupidez»en el que enumera algunas características del sujeto-el estúpido-- que se caracteriza por ostentar dicha «virtud»: No se interesa por el conocimiento. No acepta el esfuerzo. No toma en cuenta la realidad. Sus limitaciones no le molestan sino que es feliz en su estado. En lo epistemológico, el estúpido da importancia a lo que no la tiene, a lo fútil, lo evanescente. Explica fenómenos banales que no ne­cesitan explicación. No aprende cosas nuevas sino que se repite. En una discusión, no se apoya en argumentos. Le gusta lo superficial y no echa de menos otras dimensiones del pensamiento. En lo social, el estúpido usa las palabras sin poner atención en su sentido. Se niega a prestar atención a las razones expuestas por los otros. No toma en cuenta la realidad. Convierte en víctimas a las per­sonas sensatas, expuestas a su torrente de palabras. Adam no duda en calificar la estupidez como una agresión contra la sociedad. El estúpido llega a ejercer un «terrorismo intelectual» sobre su entorno porque, en la conversación, impone lo irrele­vante, salta entre temas y conti­nuamente se autoelogia. El ser inteligente, por el contra­rio, muestra una disponibilidad hacia lo real. Adam subraya que re­conocer las limitaciones propias en cuanto a los conocimientos es estar ya en camino de aprender. De igual modo, reconocer un error moral es el acto de un ser moralmente superior. El uso de la razón y de la moral es lo que posibilita un verdadero encuentro entre las mentes. Tranca, ¿Nó?
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cruzatti
Fecha:10/08/2009 07:18:56 p.m.
AL FIN A CABO TAMBIEN ES PERSONA COMUN Y CORRIENTE ,Y QUE MANISFIESTA SU AMOR DE PADRE A SU HIJO...EL NIÑO DEBE VIVIR SU NIÑEZ CON TODA NATURALIDAD. Y QUE LA POBLACION DEBE DEMOSTRAR AFECTO A ESE NIÑO COMO A CUALQUIER NIÑO DEL PERU.
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Globearth
Fecha:19/02/2009 01:44:56 a.m.
Y a mi que m... me importa que juege con su hijo!!!
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Gupivox
Fecha:18/02/2009 07:29:52 p.m.
Los periodistas son todos unos cacasenos. ¿Qué tienen que estar tomando fotos y filmando la intimidad familiar del Presidente? Ya no saben qué hacer para ganar la portada. En lugar de estar husmeando en posibles casos de corrupción, están como urracos a ver si el Presidente besa o no a su hijo, si caga, si se tira un pedo. Por favor! Más respeto al Presidente de todos los peruanos y a su intimidad familiar. Mejor tómenme una foto calato a mí. Los espero en la Playa Ancón mañana a las 3 pm.
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elvelocist
Fecha:18/02/2009 06:30:39 p.m.
es bueno que muestre ese lado humano...despues de todo..
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»5 comentarios de esta noticia
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