Lima (Peru.com).- Con la pierna en alto. El ex presidente Alejandro Toledo, quien reside en Estados Unidos, reiteró su malestar por el hecho de que cada vez que viene al Perú algún "esbirro" del Gobierno emprenda acciones en su contra.
Esta vez, indicó, el encargado fue el parlamentario Isaac Serna, quien impulsa una acusación constitucional en su contra por presuntas irregularidadades en el contrato que se firmó durante su gestión para la explotación del gas de Camisea.
"De mi gobierno podrán decir que no les gustaba mis corbatas, o que fue frívolo, pero no que fue un gobierno corrupto o que tenga las manos manchadas de sangre", dijo Toledo al presumir de que en dos años y medio de investigaciones no se le haya encontrado nada.
El ex mandatario, a quien se le ve como un potencial candidato para 2011, se abstuvo de hacer comentarios sobre el tema electoral, porque, afirmó, aún es demasiado temprano. "García tiene solo dos años y medio de gobierno, dejémoslo gobernar", argumentó.
No obstante, el ex mandatario se declaró a favor de una propuesta de centro-izquierda, aunque, advirtió, "no de una centro-izquierda que luego se vuelva derecha en el Gobierno", en obvia crítica a García.