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EL LOCAL
DEL FESTIVAL
Durante toda
la existencia del festival se han realizado muchas mejoras.
En 1991, el evento se inició con la adecuación
de la infraestructura ya existente. Un año después
se decidió demoler todas las construcciones existentes
y adquirir terrenos colindantes que sumaban 4 445.87 metros
cuadrados. Ello permitió tener un acceso más
hacia la calle Huáscar y llevar a cabo obras de gran
escala en lo concerniente a los accesos, al incremento de
servicios, a la ampliación del escenario, a la ampliación
del Jardín de la Cerveza y a la construcción
de ambientes administrativos.
Zonas de
ingreso
En el Festival
todo estuvo pensado para que el público asistente contase
con todas las facilidades para un ingreso fluido y cómodo.
Diez boleterías y siete amplias puertas de ingreso
por la Avenida de la Cultura fueron habilitadas, así
como siete puertas de salida permanente en la Calle Huáscar,
y otras dos especiales para uso interno. Los accesos contaron
con pórticos y barreras de seguridad que brindaron
a los asistentes seguridad absoluta.
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