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LA
NOCHE FUE INVADIDA POR UN MAR DE COPAS
Con
emoción fue recibido el grupo Mar
de Copas en el escenario del gran estelar
de la 35 Feria del Hogar. Un caluroso viaje
por su historia musical fue lo que nos entregaron
estos auténticos artistas de la desesperanza
y pese a las condiciones naturales en las
que se desarrollo el show, una garúa
persistente, la noche fue propicia para
este placentero encuentro.
Uno
de los capítulos de estos rockeros,
data de los efervescentes años 80s,
cuando Luis García (Wicho) experimentaba
sus primeros tonos vocales con la gloriosa
leyenda contestataria de esos días:
Narcosis, banda denominada punk,
en una coyuntura en la que se tejían
idealismos y formas de cambiar lo establecido
por orates y atrevidos jóvenes soñadores.
Ya
en la actualidad, Mar de copas se convierte
en un importante bastión de la autenticidad
y pureza artística, utilizando los
tentáculos de los medios de manipulación
masiva, pero sin ser presa fácil
de la deformación que implica introducirse
en ellos.
La
lluvia de la noche sirvió para rebalsar
las copas melodiosas de estos fabricantes
de coloridas y emotivas atmósferas,
que misteriosamente transmitían en
cada canción: Luis (Wicho) García,
Eduardo (Toto) Leverone, César Zamalloa,
Claudia Salem y Manolo Barrios (Phoebe Condos
se encontraba ausente). Como siempre mostraban
una imagen de introversión en el
escenario.
Cada
canción estaba cuidadosamente construida,
la posición de los ejecutantes, el
color e intensidad de las luces, los sonidos
dulces y rabiosos que emanaban sus instrumentos
lograban conjugar en suma, una propia historia
plasmada con los pinceles de sus voces en
cada pieza musical.
Entre
los árboles, Fugitivo,
Prendí otro fuego por ella,
Mujer noche, Tras esa
puerta, fueron algunas de las obras
que nos entregaron.
Era
inconsciente y a la vez evidente, la emoción
y el fervor que se producía en la
concurrencia, coros inmensos de voces que
se fusionaban entre sí, con el único
objetivo de dar rienda suelta al vago espíritu
soñador de cada ser humano encierra
en mil y una historias.
Definitivamente
un punto aparte en el standar que ofrece
el gran estelar. Aunque no se apreciaba
una totalidad en el recinto, se podía
ver un público entregado y sensible.
Ya que la calidad no es sinónimo
de cantidad y mucho menos la estética
musical significa talento.
Texto
y Video: Carlos Huamán Chávez
Mail: Carlos.huaman@interlatincorp.com
Fotos:
Lin Belaúnde
Mail: lin.belaunde@interlatincorp.com
Edición
de Video: José Manco
Mail: jose.manco@interlatincorp.com
Jean Paul Preciado
Mail: jeanpaul.preciado@interlatincorp.com

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