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¿NUEVOS
NSQ NSC?
Había
una vez...una banda de rock llamada No se
quién y los no se cuántos
que utilizaba el humor negro para reflejarnos
en el espejo de nuestra identidad. Las acciones
de su carismático líder, Raúl
Romero, en los últimos meses, modificaron
esa historia. Su reaparición, en
el marco de la edición 35 de la Feria
del Hogar, pretende vendernos un nuevo capítulo:
los nuevos NSQNSC.
Raúl
Romero, puede ser uno de los personajes
mediáticos más contradictorios
de nuestro medio. De antipático transeúnte
pasó a ser el showman del rock nacional.
De ser un lucido cronista musical pasó
a divertir al respetable, programa de concursos
mediante. El ex - ferviente admirador del
pasado régimen, pretende ahora convencernos
de su arrepentimiento. La verdad señor
Romero, ya cuesta perdonar fácilmente,
es necesario curarnos a fondo y anhelar
que el tiempo pueda cicatrizar las recientes
heridas.
NSQ
NSC saltó a la notoriedad por conseguir,
música mediante, hacer que nos reíamos
de nosotros mismos. Aunque la espontaneidad
no siempre proporciona momentos felices,
muchas veces la chacota del grupo era efectiva.
Irónicamente, cuando pretendieron
(y pretenden) hacer más música
que simple divertimento, su público
no se inmuta, no responde. Eso se vio en
el concierto ferial.
Al
inicio, las pantallas del recinto mostraron
imágenes de los integrantes, en historias
graciocillas, para dar pase a las contundentes
letras que lo decían todo: los
nuevos No se quién y los no se cuántos.
Ellos desean pasar a un nuevo capítulo,
para lo cual, Romero decidió empezar
por el perdón, a través de
palabras y canción. El primer tema
interpretado, cuyo título no lo dijo,
habla de ese arrepentimiento. Con aire de
huaynito dado por los vientos. Y es que
al grupo habitual, se ha sumado una sección
de vientos y otra, de percusión.
Luego
tocaron 5 balas, el pretendido
nuevo single. El público todavía
estaba tibio, cuando arremetieron con una
de las más desafortunadas tonadillas
que he escuchado, esa que dice: ya
me agarré otra hembrita...van como
mil. El público inmediatamente
respondió...pero para gritarle feo
al popular cara d haba.
Y pretencioso, ¿no?
Ballena
Azul es un botón de muestra
de lo que decíamos anteriormente.
¿Puede hacer música en
serio un conjunto que siempre se la
han dado de payasos? Mounstruo de
Armendáriz fue entregada en
una versión tropicalona. Estupenda
la sección de vientos, comandada
por el Páez cubano. Cuando dejó
de sonar, Romero comentó cachaciento:
¡cómo les gusta la chicha!
Y es cierto, aunque sea musicalmente hablando,
nuestra sociedad es ahora más chicha.
Otra
desafortunada canción vino después
del Mounstruo...esa habla sobre el chiclet-choncholi,
¿qué? Lo dejamos ahí.
A continuación sobre el escenario
en penumbras, apareció el negro.
Pepe Vásquez de cuero negro, como
para estar acorde con el show de rock, hizo
un dúo vocal con el feo showman.
Una nueva canción: música
negra señores para mover el cucú.
La canción que parecía nueva
a medio camino derivó en el tradicional
Jipy Jay.
Luego
de ese set, el conjunto hizo el amago de
irse. Su público, ya empilado, pidió
que se queden. La respuesta fue la, nunca
olvidada, Magdalena. Siempre
nos vamos a morir por una Susana o como
se llame la mujer de nuestra vida.
Títere,
es otra muestra de...¡Alto! Hey, muchachones,
para hacer música de verdad tendrían
que cambiarse de nombre. Yo fui lorna
sonó muy bien. Parecía el
final, pero vinieron Las torres
(aunque algunos no quieran aceptarlo, es
un himno del rock nacional), un inesperado
tema de Los Beatles: Twist and shout.
La
Pacha en un versión más
agitada se escuchó antes del final,
que fue Volver, una versión
alegrona de una canción clásica
del folklore mexicano. Una actitud: en el
momento más acelerado del tema, Raúl
intentó saltar del lugar del tecladista
hacia la parte central del escenario, pero
lo pensó dos veces, retiró
un par de botellas de agua mineral, se apoyó
y bajó, tan lentamente que tuve tiempo
meditar: la nueva historia de NSC y los
NSC, es demasiado pensada, planificada,
que la espontaneidad parece haber pasado
al (Raúl) baúl de los recuerdos.
De esta manera, el reto de estos amiguetes
es conquistar un nuevo público. Yo
ya me perdí.
Texto
y fotos: Wili Jiménez Torres
Mail: wili.Jiménez@interlatincorp.com
Video:
Carlos Huamán Chávez
Mail: carlos.huaman@interlatincorp.com
Edición:
Carlos Aguayo
Mail: carlos.aguayo@interlatincorp.com

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