Noticias E-mail Chat Financiero Fórum Perú Fútbol Peru Travel Perú Info Chistes Gastronomía
Home
Noticias
Fotos
Videos
Entrevista
Opiniones
Columna
Historia
Presidentes del Perú
Constituciones del Perú
Elecciones en el Perú
Sorteo
Trasmisiones en vivo
           
 

EL MENSAJE DEL 28,
SOÑAR NO CUESTA NADA

Por Ismael León Arias

Sin poder cumplir un año en el gobierno, el primer gabinete ministerial de Alejandro Toledo se vio en la necesidad de renunciar, gesto que muchos de los enemigos del Presidente quieren ver como un anuncio de su propio retiro adelantado, algo que no hace mucho los mandatarios de Argentina y Ecuador padecieron en la forma de capitulación.

Que el Gobierno le quedó grande al hombre, es algo que hoy no discuten ni sus colaboradores más cercanos, para quienes la esperanza de llegar al 2006 se funda, más que en una reconversión del mandatario, en un acto de fe, el azar, o en los milagros que el sistema democrático pueda todavía generar para salvarse a sí mismo.

Con esa rudeza que emplea cuando quiere, Hernando de Soto ha dicho que el problema central del Gobierno no está en los ministros sino en el mismísimo Alejandro Toledo, con lo cual no hizo sino poner el dedo en algo que ya intuían demasiados peruanos, hartos de saltar de un desencanto para caer en otro.

Ciertamente a la hora de los balances no todos son lo justos que deberían, porque olvidan ciertos tímidos logros como los programas A Trabajar o Mi Vivienda, o al recién fortalecido proyecto Huascarán, al que Bill Gates le dio el lunes 15 un empujón sensacional de 50 millones de dólares, gracias a la presidencial perseverancia.

El problema a la hora del balance son los tremendos desaciertos del jefe de Estado, un especialista en irse de boca. Sus ex ministros Dañino y Kuczynsky recordarán el resto de sus vidas los dolores de cabeza provocados por su jefe, pródigo en marchas, contramarchas y desautorizaciones ordenadas desde la casa de gobierno. En esta incoherencia reside el origen de los tumbos que ha dado el régimen en menos de un año, desaciertos que han repercutido en casi todos los ministerios.

Pero tampoco es hora de lamentos y ya estamos de cara al 28 de julio, fecha ideal para pedirle peras al olmo, oportunidad para demandar al gobernante propósitos de enmienda, gestos que devuelvan a los ciudadanos la confianza perdida. Si no es excesivo, esto es lo que muchos quisieran escuchar el día de la independencia.

1.- Respaldo a las exportaciones de la industria nacional; compras agrícolas locales por el Estado; protección arancelaria a la agricultura con tasas como las que en el exterior gravan nuestras exportaciones; levantamiento de las excepciones tributarias a las grandes empresas favorecidas durante el fujimorato; incluir en carta de intención con el Fondo Monetario metas de empleo, educación, salud y exportaciones.

2.- Que en un gesto valiente, de gran coraje político, el Presidente proponga al Congreso una ley destinada a postergar las elecciones regionales, dejando incólumes los comicios municipales. Motivos hay de sobra. Todavía no salió toda la legislación; cuando salga pocos la entenderán y no habrá tiempo de difundirla; no hay dinero en el tesoro y escasean los cuadros dirigentes debidamente preparados para conducir un proceso complejo política y administrativamente.

3.- Que el gobierno devuelva a los municipios el manejo del Vaso de Leche y los comedores populares, programas hoy centralizados bajo las riendas del Promudeh, es decir por interpósita persona, en manos de la señora Eliane Karp.

4.- Que confirme, efectivamente, que el destino de las empresas públicas será resuelto con la participación de las autoridades provinciales, llámense los alcaldes si no se llevan a cabo las elecciones regionales como se propone en estas líneas.

5.- Que se favorezca un clima de paz y se entregue al Congreso los proyectos de ley necesarios para que los procesos a los cabecillas terroristas sean perfeccionados y la ciudadanía tenga la seguridad absoluta que ninguno saldrá en libertad.

6.- Que el Presidente anuncie proyectos de ley destinados a favorecer al deporte nacional, sea a través del estímulo tributario a fundaciones privadas que tengan ese fin y mediante la necesaria conversión de los clubes profesionales de fútbol en empresas comerciales.

Si a esto el Presidente Alejandro Toledo, de motu propio, decide 48 horas antes de su discurso en el Congreso, anunciar al país por medio de la prensa que ha decidido someterse a la prueba del ADN para deslindar el destino formal de la niña Zaraí, entonces sí que habrá 2006 y en carro grande, con capota descubierta. Bueno, soñar no cuesta nada, ¿no?.