|
EL
CALIFA TRIUNFÓ EN LIMA
Textos:
Dikey Fernández Vásquez
Foto : Miguel Delgado Victorio
Se
dio la primera corrida de toros de la Feria Taurina del
Señor de los Milagros del 2000, en la que participaron
tres diestros españoles, que hicieron el paseo de
cuadrillas desmonterados en respeto a la Plaza de Acho y
al público de Lima, por ser la primera vez que pisan el
albero de nuestra bicentenaria plaza rimense.
Al
compás del pasodoble "Gallito" interpretado
por la Banda de Música de la Policia Nacional del Perú,
partieron plaza José Pacheco "EL CALIFA"
vestido de rosa pálido y oro, el sevillano Eduardo Dávila
Miura con un traje de luces azul indigo y oro, y cerraba
el cartel el alicantino Antonio Pérez "EL
RENCO" con un traje verde mar y oro; seguidos de
sus respectivas cuadrillas.
Se
lidiaron seis toros de la ganadería norteña de
"Salamanca", que pastan en Ascope, La
Libertad; que en líneas generales estuvieron bien
presentados, y que presentaron dificultades. Destacó el
lidiado en cuarto lugar que fue noble y repetidor, sólo
que tuvo pocas fuerzas, de no ser así era un ejemplar
de vuelta al ruedo.
EL
CALIFA es un torero de planta, de aquellos a los que se
les ve abrir el capote y rápidamente nos damos cuenta
que estamos ante uno de los llamados
"grandes". Lima que es una afición exigente
lo cató desde el inicio de sus labores como torero, las
ovaciones acompañados de la música no se dejaron
esperar en ambos toros. Con ambos estuvo variado y lleno
de torería. Al primero le dejó una estocada trasera y
luego de tres descabellos el público lo obligó a dar
la vuelta al ruedo. Al cuarto lo iguala y le deja una
entera ligeramente caída que hace rodar al burel sin
puntilla, por lo que los pañuelos blancos flamean en
los tendidos y el Juez acertadamente le concede un apéndice
auricular.
DAVILA
MIURA es un torero de corte diferente, más pausado,
buscando ligar los lance y los muletazos, con ese señorío
de los que hay que esperarlos. Ayer "le tocó
bailar con la más fea", ya que el lote de toros
que le tocó en suerte no fueron los mejores de la
tarde, ya que la sosería fue el común denominador, por
lo que el público se impacientó. Se vio el mando que
tiene con su primero, ya que, con el que hizo quinto
tuvo de frenar las embestidas violentas del toro. Fue
silenciada su labor en ambos toros. Este próximo
domingo en Acho toreará ejemplares de la dehesa de su tío
don Sancho Alvaro Dávila, Conde de Villafuente Bermeja.
Notese que es también sobrino nieto del Marqués de
Villamarta.
EL
RENCO, un joven torero que Lima lo desconocía, pues es
de reciente alternativa y que venía sólo por una
tarde. Este alicantino que en su cuadrilla lleva de
picador al nacional Marco Antonio Coloma (al que brindó
el sexto toro) gustó a la afición de Acho, si bien no
descolló tuvo el mérito de la voluntad con sus toros,
sobre todo en el que cerró plaza Hay que destacar sus
verónicas a pies juntos, lo prieta que resultó el
muletazo cambiado por la espalda. Se silenció su labor
en el tercero, ya que el pupilo de Salamanca se defendía
en todo momento, mientras que en el sexto oyó palmas de
despedida, a un toro que pronto se rajó.
|