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MEJICANO
ANTONIO BRICIO CORTO UNA OREJA EN ACHO
Texto:
Dikey Fernández Vásquez
Fotografía: Miguel Delgado Victorio
Con
tarde de Sol y un cuarto de plaza, se realizó el miércoles
1º de noviembre la tercera novillada con picadores,
programada dentro de los ocho festejos de abono que el
Consorcio Taurino de Acho ha programado para la presente
Feria Taurina del Señor de los Milagros. La única
oreja que se cortó esa tarde fue a dar a las manos del
mejicano Antonio Bricio, quien venía desde España, con
el cartelillo de ser el primer novillero extranjero que
concluye la temporada en el primer lugar del escalafón
novilleríl.
Se
lidiaron cinco novillos de Juan Manuel Roca Rey, con
divisa azul y blanca, que fueron bien presentados,
cuatro de ellos dieron buen juego y el último que fue
el más difícil de la tarde; y un pupilo de Roberto
Puga, con divisa azul y amarilla, bien presentado, con
kilos y que reservón y difícil. En líneas generales
para mi gusto, en manos de otros más cuajados hubieran
lucido mejor.
Hicieron
el paseo de cuadrillas a las 3.30 p.m. el mejicano
Antonio Bricio, con traje azul y oro; el madrileño
Rafael de Julia que también lucía un traje azul y oro,
y que no iba desmonterado (por haber toreado ya en
Lima); y el español Rafael Sánchez Pulido de un
vestido de torear grana y oro. Los tres novilleros
recibieron una ovación en el tercio al término del
paseíllo.
El
mejicano ANTONIO BRICIO que abrió plaza, mostró sus
condiciones ante un ejemplar de Juan Manuel Roca Rey,
que era repetidor, y que aparentemente estaba
acalambrado de la pata posterior derecha, ya que con el
transcurrir de la lidia fue desapareciendo. Bricio
aprovechó el pitón derecho en pases que no llegaron a
encender los tendidos y que por el contrario pasó
inadvertido. Oyó palmas que agradeció desde el tercio.
En cambio con el cuarto de la tarde se dio cuenta que el
triunfo de la tarde se le estaba yendo de las manos, a
él, que había terminado la temporada española con 51
novilladas y próximo a una alternativa en su México
natal, por lo que los circulares fueron jaleados, y su
faena variada, sin llegar a ser excepcional. Mata de una
estocada caída y de efecto rápido por lo que le
conceden una oreja.
El
madrileño RAFAEL DE JULIA que el 22 de octubre en ésta
misma plaza de toros limeña nos había abierto el cofre
de sus éxitos, y más aún en el almuerzo tentadero
programado por el Consorcio Taurino de Acho en el
Complejo Turístico de Mamacona el pasado sábado nos
dejo ver que estábamos ante uno de los llamados a ser
grande, ésta vez nos dejó insatisfechos. A su primer
enemigo que fue bravucón y que iba con la cabeza
descompuesta, no lo entendió, intentó pero no pudo
cuajar una faena que hiciera el delirio del respetable,
oyendo palmas tibias al doblar el de Roca Rey. En
cambio, el novillo que salió en quinto lugar, que
pertenecía al hierro de Roberto Puga, fue difícil y
reservón, pero al que había que plantarle cara, la
verdad aunque se moleste, no le pudo robar ni un
muletazo. Su labor fue silenciada y eso no le quita ningún
mérito, ya que en Lima ha dejado buena tarjeta de
presentación.
El
novel hispano RAFAEL SANCHEZ PULIDO que es representado
y apoderado por Antonio Tejero, subalterno de confianza
de Enrique Ponce, aún no está para cosas mayores,
todavía tiene asignaturas pendientes y eso lo aprenderá
pronto con el devenir de sus actuaciones. Cara y cruz
tuvo su estreno en la bicentenaria. Al primero el más
terciado, pero de pelaje discutido, digno de un análisis
de los críticos y tratadistas, si bien estuvo justito
de fuerzas, fue noble y que embestía con codicia aunque
tardaba, había que obligarle a meter la cabeza. El
hispano mató de una estocada de factura, la que lo
obligó a dar la vuelta al anillo rimense. Pudo haberse
llevado la oreja. El que cerró plaza también del
hierro titular, fue el más complicado de la tarde y le
tocó en suerte al que menos experiencia tenía. Por lo
poco que pudo realizar en el que cerró plaza, su labor
fue silenciada, por lo que nada descollante hay que reseñar.
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