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JAIME BAYLY:
¿PENITENCIA TELEVISIVA? (Abril)
Jaime
Bayly inauguró con éxito su nueva versión
audio-visual de "La Noche es Virgen". Aunque esta
vez con una nueva consigna -al parecer divorciado del escándalo-,
el recordado "niño terrible" pretenderá
ser el suceso televisivo de la pequeña pantalla escribiendo
un nuevo capitulo en su existencia televisiva.
Esa irreverencia
que seducía fue el arma más poderosa que exhibía
Jaime Bayly para alterar las estructuras convencionales de
nuestra tradicional televisión. Un personaje siempre
al borde de la interrogante de su universo sexual, acosado
por la impulsiva necesidad de ser el protagonista, atrapado
por los demonios de su memoria, Bayly inauguró en la
televisión peruana un nuevo formato y quizás
un patrón de conducta, actualmente, convertido en guión
para muchos.
Esa actitud
de adolescente insolente lo llevó al éxito y
en el presente, después de besar a insulsos caballeros,
escudriñar homosexuales y atraer la excitación
de urbanas bailarinas, el asumido "tío terrible"
manifiesta a peru.com su voluntad de cambiar: "creo que
la gente puede estar llegando a un punto de saturación.
Coquetear y besar vedettes estuvo bien en la temporada pasada,
pero ahora no nos provoca repetirnos. Eso no significa que
no pueda venir alguna vedette, pero no es la puesta principal
del programa en sí. Creemos que podemos hacer otras
cosas que puedan capturar la atención de la gente y
entretenerla sanamente, sin lastimar ni humillar a nadie,
de eso se ocupan otros programas", manifestó el
conductor.
En esta nueva
faceta, Bayly se muestra más en el rol de conductor-animador,
dejando atrás la tertulia superficial a la que nos
sometía. El programa se encuentra más dinámico,
el sarcasmo está dirigido con énfasis a temas
políticos, como en el bloque en donde presentó
a son de broma las 10 razones por las que el presidente quiere
comprarse un helicóptero, o "Un minuto para ser
presidente", así como la búsqueda del clon
de "Koki" Toledo. En fin, de reconocible creatividad.
Lo que no quedó
claro fue la entrevista a Pedro Suárez Vértiz,
porque sólo pareció un pretexto para exponer
al cantante en pantalla. Curiosa fue la presentación
de un jovencito de evidente parecido físico al mencionado
exponente. Otra de las secuencias ya utilizadas por muchos
es el "descubrimiento" de nuevos talentos, muy parecido
a los patéticos karaokes de otros espacios, pero lo
positivo, en el programa de Bayly, fue que los anónimos
cantantes realmente cantaban. Y a todo esto: ¿Bayly
añorará convertirse en el sucesor de Augusto
Ferrando?, sea así o no, ese bloque manejado con inteligencia
puede dar buenos frutos.
Lo que no pareció
muy elaborado fue la broma de noticiero, pues en aquel momento
la actuación de Bayly careció de realismo. En
suma, el novelista parece estar arrepentido de sus pecados
y actitudes sórdidas, ahora se acogerá al favor
de la expiación confesándose una hueste blanca
de la caja boba. ¿Cómo se llamará su
próximo libro?.
Texto y fotografías:
Carlos Huamán Chávez
carlos.huaman@interlatincorp.com
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