| EL
MONASTERIO DE LAS NAZARENAS
El
Instituto Nazareno realizó varias peticiones
al rey de España para conseguir autorización
y convertirse en monasterio de clausura al culto de
Jesucristo. La primera tentativa fue emprendida en 1694,
sin mayor éxito.
Por fin
el 20 de febrero de 1720- tras recibir informes y recomendaciones
del arzobispado y de las autoridades del cabildo limeño,
además de testimonios de los milagros que había
concedido la imagen -el rey accede al pedido para la
fundación del monasterio de las Nazarenas. Sin
embargo éste fue construido después de
que la Santa Sede aprobara el reglamento del Instituto
Nazareno, el mismo que regía a las carmelitas
descalzas.
Finalmente
el 27 de agosto de 1727, el Papa Benedicto XIII expedía
una bula por la cual autorizaba la institución
del monasterio con el nombre de Religiosas Nazarenas
Carmelitas Descalzas del Señor San Joaquín.
Este debería congregar a treinta y tres monjas,
las cuales vestirían el hábito morado
y seguirían todos los usos y costumbres instituidos
por su fundadora Madre Antonia del Espíritu Santo.
Luego
de comprobarse las rentas y bienes del Instituto Nazareno
y superar la muerte del Arzobispo, Diego Morcillo, el
Vicario Capitular, Andrés de Munive, nombró
a las tres monjas carmelitas que debían salir
del monasterio de Santa Ana para inaugurar el monasterio
nazareno.
El 18
de marzo de 1730, en una solemne ceremonia religiosa
a la cual asistieron el virrey marqués de Castelfuerte,
autoridades del clero y personalidades de la nobleza,
fue inaugurado el monasterio. Al primera priora fue
la Madre Grimanesa de Santo Toribio.
Ella,
al lado de las beatas nazarenas, se encargaría
de difundir, consolidar y cuidar del culto al Cristo
de Pachacamilla.
La pequeña
iglesia del Cristo Crucificado no tendría mayores
cambios hasta 1766, cuando se construye el actual edificio.
Fuente:
Municipalidad de Lima
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iglesia
LA
IGLESIA DE LAS NAZARENAS
Veinte
años después del devastador terremoto
de 1746, los inmuebles e iglesias que sufrieron algún
daño lucían reparados. Pero la capilla
nazarena aún se encontraba resquebrajada. Fue
el virrey Manuel Amat quien en 1766 emprendería
la cruzada para edificar una nueva iglesia más
grande y resistente a los movimientos telúricos,
pero sobre todo digna del Patrón Jurado de la
Ciudad.
Entonces
Amat apeló al sentimiento católico y a
la gran devoción por el Cristo de Pachacamilla
para recaudar el dinero necesario para la construcción
del templo. La población entregó dinero,
alhajas y objetos de oro y plata para ese fin.
El 15
de junio de 1760, en presencia del arzobispo y el virrey,
se colocó la primera piedra. Este último
examinó personalmente los planos y diariamente
supervisaba las obras.
Al término
de la obra, el templo-estilo barroco con influencia
francesa- fue embellecido con ornamentos eclesiásticos
que pertenecieron a la orden jesuita expulsadas en 1767.
Finalmente, en el marco de una ceremonia con el pueblo
limeño, autoridades eclesiásticas y virreinales,
la iglesia de las Nazarenas fue inaugurada el 20 de
enero de 1771.
La imagen
crucificada de Cristo tenía ya un templo desde
el cual irradiaba sus bendiciones y protegía
la ciudad. La iglesia nazarena muy pronto se convirtió
en un lugar de peregrinación, visitada diariamente
por miles de devotos para rezar, pedir o agradecer un
favor concedido.
Hoy,
después de 346 años, la devoción
al Señor de los Milagros permanece con fuerza
y ha traspasado las fronteras del Perú.
Fuente:
Municipalidad de Lima
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