RAFO RÁEZ

Canción 1: "Aguas Tranquilas"
Canción 2: "Obsequio"
Canción 3: "No Des Esa Entrevista"
Canción 4: "Política"
Álbum : "Obsequio".
Discográfica: Independiente
Año: 2004
País: Perú

Conocido simplemente como Rafo Ráez (un individuo "normal" que proviene de las calles de Salamanca), él quiso ser cineasta, pero un buen día cogió su guitarra, se juntó con unos amigos de la cuadra -a los que a veces las señoras del barrio señalan como "fumones"-, y se montó sobre el ruido de sus primeros alaridos y rasgueos de sus cuerdas.

Así inició su periplo Rafael Ráez Luna, un sujeto que con mirada tierna y una pizca de genialidad cautivadora, fue cobijado por el aliento del underground y avalado por las aceras limeñas; él decidió irrumpir en nuestros oídos como uno de los rockeros más sobresalientes y experimentadores del medio.

La historia ya es conocida, su primer demo "Si Pudiéramos Vivir" dio la vuelta al país, luego vino el casette "Educación para el Desempleo", el disco "Suicida de 16", "El Loco y la Sucia" (donde el cantautor se hace notar a través de los medios de comunicación masivos), "Muéranse" y demás. ¿Pero, qué hace original a este versátil artista?

Precisamente eso mismo, o para ser más claros, su afán por experimentar nuevos sonidos y palpar texturas de colores desconocidos en sus canciones. De ese laboratorio montado por Ráez, acaba de ver la luz "Obsequio", una entrega que definitivamente inserta al compositor en un nuevo mundo, en el que sólo su instinto y audacia lo llevarán a conseguir buenos resultados.

El disco verde (producido por Javier Lazo y Mino Mele), tiene la participación de dos doncellas del firmamento musical: Sandra Requena, con su registro agresivo propio de una punk y Pierina Less, como siempre, tan dulce como eficiente. De esta manera, acompañan al trovador en su obra y definitivamente son un obsequio para nuestros oídos.

El CD es un material alejado de toda grandilocuencia o parafernalia sonora, la batería se extinguió en este álbum, podemos escuchar ruidos sobrios producidos por cuerdas, panderetas y teclas, además de una sutil base electrónica que le da un toque peculiar al registro auditivo. Con esta placa, Ráez nos da una lección: no se necesita una sinfónica para entregar una obra solvente, sólo ser creativo en un mundo lleno de limitaciones, el alfarero no sea hace por la infraestructura que tiene para trabajar, sino por el barro que utilizan sus manos.

En mi opinión y percepción personal, saltan ante mi mirada temas como "Política" (a dúo con Sandra Requena), una pieza que ofrece un tratamiento pop con influencias del techno, las intenciones en el mismo, son hacer mover la cabeza al oyente, pero llama mi atención toda esa fuerza que está concentrada en las cuerdas.

"Karma", es un sumo de melodías que nos acaricia el espíritu, no tengo la menor idea sobre la pretensión de Ráez, pero en todo caso, cumplió el objetivo de sensibilizar al oyente, puedo decir que serviría para sumergir a cualquier niño en una profunda paz.

Por la misma línea va "Tos" y "Aguas Tranquilas" (tema co-escrito con Celeste Viale Yerovi), lanza argumentos que denotan una madurez y acercamiento a la buena administración de las emociones del artista. Asimismo, se dejan notar el sencillo "No Des esa Entrevista" -cuestionador como siempre- y no puedo dejar de mencionar "Vienes Como El Agua", al lado de Pierina Lees (que por cierto me enamora escucharla), dicha canción, a mi concepto la mejor del formato; piano, vibráfono, coros en primer plano, contrabajo, y esas ganas de jugar con el gospel, el rock and roll cincuentero y el jazz, todo eso dan forma a la lucidez del responsable, en su tarea por comunicar.

Sin dura, un disco que le abre un nuevo universo a Rafo Ráez, del que al parecer, está hambriento y deja bien en claro su contrato casi vencido con el rock.

Carlos Huamán Chávez

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