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Alcalde
contra las cuerdas
El
alcalde de Lima Alberto Andrade siguió
recibiendo durante la última semana,
una andanada tal de golpes. Algunos observadores
afirman que el púgil de la casa
municipal ha mostrado tener mandíbula
dura.
El
alcalde de Lima Alberto Andrade siguió
recibiendo durante la última semana,
una andanada tal de golpes, que llegó
a la situación de aquellos boxeadores
arrimados contra las cuerdas, cercanos
al knock-out, aunque algunos observadores
afirman que el púgil de la casa
municipal ha mostrado tener mandíbula
dura, sumada a una habilidad sorprendente
para eludir o asimilar los más
fieros golpes. Pero las voces de los que
nunca olvidan empiezan a subir de tono
y volumen.
Los mismos
observadores, sin embargo, coinciden que
aquí sólo pueden estar ocurriendo
una de dos cosas. O todas las acusaciones
contra el alcalde son falsas y motivadas
por un deseo de sacarlo de la carrera
electoral, lo cual podría ocurrir
en cualquier momento; o bien todo o buena
parte de las acusaciones son ciertas y
el alcalde se aferra desesperadamente
a la candidatura para sostener la tesis
defensiva de que los ataques son precisamente
motivados por su postulación.
Las acusaciones
van desde su aparente ceguera ante las
actividades que realizaba su hombre de
confianza en el concejo, Mario Ocharán,
hasta serios cuestionamientos a sus propias
acciones personales.
Dinero hecho
humo
De su gestión
al frente de la comuna de Miraflores,
se ha traído a colación
que en 1992 fueron seriamente cuestionados
ambos por haber depositado Mario Ocharán,
como director municipal, durante la gestión
de Alberto Andrade la suma de 200 mil
dólares en la cooperativa Coopemartín
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