| |
Escatología telefónica
Es una parafilia no especificada, caracterizada por el uso preferente de las llamadas telefónicas obscenas como forma de obtener excitación sexual. El portador, varón o mujer, utiliza una serie de recursos vinculados con la erotización del sentido del oído y de la fonación, por la que todo el lenguaje verbal está comprometido.
Así, el contenido de los mensajes puede revelar procacidad oral, ser coprolálicas en el sentido de utilización de malas palabras, frases sexualmente excitantes o la emisión vocal de sonidos como gemidos, rugidos rítmicos y gritos imitando el orgasmo.
Hay llamadas escatológicas de varios tipos:
1) A personas que no consienten, a las que se importuna con suspiros o propuestas indecorosas o comentarios sobre lo que le harían, dando detalles que pretenden excitar a la persona. Si el rechazo o la indignación no se manifiesta de inmediato, pues la víctima es sorprendida, el parafílico tiene tiempo para exponer su repertorio, generalmente estudiado detalladamente. El rápido corte de la conversación le provoca frustración y vuelve a llamar insistentemente.
2) A personas que consienten, el trastorno suele involucrar a ambos, varón y mujer, y se excitan hasta el orgasmo de ambos. Lo llamativo de estos casos, es que no mantienen relaciones sexuales reales, sino que -a través del teléfono- se describen recíprocamente lo que están haciendo o fantasean, se desnudan, se masturban, utilizan el teléfono como un equivalente del otro, colocando el tubo sobre los genitales, etcétera. Para encontrar una pareja que consienta, los parafílicos ponen avisos o contestan a los llamados de revistas y periódicos, aunque circunstancialmente puede descubrirse esta preferencia entre amantes.
Algunas parejas utilizan la escatología telefónica como una forma de mantener la fidelidad a sus esposos respectivos, y la frecuencia de estos encuentros telefónicos puede ser de variable intensidad. Raramente, consultan por bajos rendimientos sexuales, no siempre disfuncionales en sus relaciones coitales.
Hay empresas que reciben diversos nombres, como "líneas calientes" o "hot line", que prestan servicios a clientes que pagan por minuto, a cargo de mujeres que satisfacen verbalmente las fantasías de los usuarios, y las mismas suelen utilizar recursos sádicos, masoquistas, o bien descripciones detalladas de su busto, genitales y otras partes de cuerpo, de acuerdo a las presuntas preferencias del otro, utilizando un lenguaje procaz o presuntamente ingenuo fingiendo ser vírgenes próximas a ser violadas. En estos casos, el varón se excita telefónicamente por lo que escucha, hay una erotización del oído, tan solo, aunque puede haber erotización del lenguaje al mismo tiempo.
Una técnica eficaz para desalentar a los parafílicos escatotelefónicos es utilizar un silbato y soplarlo con fuerza cuando empiezan a hablar, en vez de cortar solamente, pues vuelven a llamar, o de enojarse e insultarlos, pues no les molesta, o de resignarse a escucharlos, porque es lo que buscan.
La incorporación del ciberespacio, amplió la oferta de material pornográfico interactivo y de todo tipo, y la computadora sustituyó al viejo teléfono como instrumento de comunicación sexual que solo aprovecha el habla y la escucha, mientras la imagen incorpora la mirada y hace más fácil la pornofilia.
Tomado de: http://www.sexovida.com/ |
|