La
primera bandera del Perú
El 21 de octubre de 1820, el general José
de San Martín creó mediante
decreto la primera bandera peruana. El cruce
de dos líneas diagonales dividía
en cuatro campos la bandera. Los espacios
superior e inferior eran de color blanco,
mientras que los extremos eran de color rojo.
Al centro figuraba una corona ovalada de laurel
y dentro de ella un sol surgiendo por detrás
de elevadas montañas sobre un mar tranquilo.
La
bandera de Bernardo de Tagle
Cinco meses después de instituida la
primera bandera nacional (marzo de 1822),
Bernardo de Tagle, marqués de Torre
Tagle y Supremo Delegado de la República,
quien reemplazó interinamente a San
Martín cuando éste viajó
a Guayaquil, decretó un nuevo diseño.
La composición establecía una
franja blanca transversal encarnada entre
dos de color rojo de la misma anchura con
un sol en el centro. La modificación
efectuada respondía -según Torre
Tagle- entre otras cosas, a los inconvenientes
que demandaba "la construcción"
de la anterior bandera.
La segunda bandera de Bernardo de Tagle
Bernardo de Tagle le había dado a la
bandera nacional un carácter provisional,
considerando que el momento que vivían
no era el apropiado para dictar normas de
carácter definitivo. Así, optó
por darle otro diseño a la bandera
en virtud de que ésta se confundía
a lo lejos con la de los españoles.
Las nuevas características (tres franjas
verticales -rojo a los extremos y blanco al
centro- con un sol encarnado en el centro)
se fijaron el 31 de mayo de 1822.
La
bandera del Perú en 1825
La ley establecida por Bolívar y el
Congreso en 1825 decretó también
una nueva bandera nacional, hasta ese momento
provisional. Se ratificó, entonces,
la bandera creada por Bernardo de Tagle, quedando
-finalmente- con tres franjas verticales,
rojas las extremas y blanca la del centro,
acompañadas de un escudo en la zona
media de la franja blanca, el cual tenía
por timbre una corona y estaba abrazado desde
su parte inferior por una palma a la derecha
y una rama de laurel a la izquierda.
El por qué de nuestra sagrada bicolor
Los sagrados colores de la bandera peruana
fueron inspiración del general José
de San Martín. En cuanto el por qué
del rojo y blanco existen muchas interpretaciones.
Algunos historiadores afirman, por ejemplo,
que San Martín quiso tomar los colores
de Argentina (blanco) y de Chile (rojo), países
originarios del Ejército Libertador.
Otros aseguran, en cambio, que fueron producto
de una inspiración del general, al
observar los colores de las "parihuanas",
aves que abundan en la Bahía de Paracas
y que volaban sobre la escuadra libertadora
al momento de su desembarco.
También se dice que la bandera del
Perú es roja porque fue el color de
la guerra de los Incas y porque simboliza
la sangre generosa de nuestros héroes
y mártires; mientras que el blanco
de su faja central representa la pureza de
sentimientos, la libertad, la justicia social
y la paz.
El Pabellón nacional y su diferencia
con el estandarte
La ley de 1950 creó el Escudo de armas
(sin las banderas ni los estandartes), para
diferenciarlo del Escudo nacional. La Bandera
nacional y el Escudo de armas se juntan par
formar el Pabellón nacional, izado
en todas las instalaciones del Ejército,
la Aviación, la Marina y la Policía
Nacional. La diferencia con el Estandarte
nacional (1,40 m de largo x 0,93 m de ancho)
radica en que éste es portátil,
más pequeño que el pabellón
y además se adhiere por una de sus
franjas rojas a una asta de madera. El estandarte
sólo es usado por las instituciones
y centros educativos.
La
Bandera nacional desde 1950
Hasta 1950 se denominó "Bandera
nacional" a la enseña bicolor
que lucía en el centro un escudo. Sin
embargo, algunos la diseñaban sin el
mencionado símbolo. En aquel año,
el general Manuel Odría, presidente
del Perú, decidió darle una
nueva estructura y significación a
la Bandera nacional. Se modificó su
forma y se ordenó emplear en su definición
-como léxico oficial- , de la siguiente
manera: "... de forma rectangular, con
los colores nacionales, sin escudo en el centro".
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