Finito de Córdoba cortó una oreja

El domingo 18 se realizó la quinta de abono de la postinera Feria Taurina del Señor de los Milagros y tercera corrida de toros del ciclo limeño, denominada "Corrida de la Beneficencia", en honor a la Sociedad de Beneficencia de Lima, entidad propietaria de la Plaza de Acho.

Hicieron el paseo de cuadrillas los diestros Juan Serrano "Finito de Córdoba", vestido de obispo y oro; José Pacheco "El Califa", de azul y oro; y el debutante Rafael Escribano "Rafael de Julia", de blanco y plata. Al término de ésta, la ovación que recibieron fue sonora y deseosa de ver una gran tarde.

Se lidiaron seis toros mexicanos, dos del hierro de José Chafic y Marcelino Miaja, y cuatro de la ganadería de Javier Garfias de los Santos, disparejos en presentación y sacaron a relucir dificultades, salvo el lidiado en sexto lugar que tuvo más recorrido.

El diestro catalán "Finito de Córdoba" recibió a su primero con lances que resultaron jaleados. Luego con la muleta sólo hubieron destellos, pero sin quietud, y así la labor del diestro se vino a menos. Una estocada y se eterniza con el descabello, oyendo los tres avisos. Con el cuarto mostró su capote alado y la franela de calidad, series con la derecha
ligadas y rematadas con mando con los pases de pecho. Mata entrando bien y recibe una oreja del usía. Pero un grupo de desadaptados, que nunca faltan, pifió la oreja, por lo que el matador volvió al burladero sin dar la vuelta al ruedo ¿No dicen que la mejor afición de América está en Lima?

Por su parte el valenciano José Pacheco "El Califa" volvió a mostrarse valiente y con clase al plantarle cara a sus dos enemigos que le tocó en suerte, el primero que fue uno de San Martín muy justo de fuerzas, poco pudo hacer, por lo que su labor fue silenciada. Con el quinto pasó apuros, pues el toro se quedaba corto, no terminaba de pasar y así es
difícil construir una faena, a pesar de ello, le sacó muletazos aguantando los derrotes. También fue silenciada su labor.

Se presentaba Rafael de Julia en Lima, es decir nuevo en ésta plaza como matador de toros, ya que el año anterior había venido como novillero y éste año fue triunfador de San Isidro en Madrid. La ilusión no fue en vano, ya que vimos a un joven torero que quiere abrirse paso en medio de la difícil lucha de ser matador de toros. A su primero lo recibió con lances que hicieron vibrar al respetable, luego con la muleta bajo un poquito el ritmo.
Hay silencio tras doblar el animal. El que cerró plaza fue el mejor de la tarde, parecía que éste iba a ser el toro del triunfo de Rafael de Julia y colaboró, aunque hay que ser claro que el diestro madrileño le puso mucha voluntad. La espada le negó el triunfo y se limitó a oír palmas de despedida.

Por: Dikey Fernández Vásquez

 

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