| |
|
|
| |
|
|
 |
 |
 |
 |
El masaje infantil permite comunicarse con bebé
El masaje infantil es una técnica sutil, tierna y agradable, que por medio de la estimulación táctil nos permite comunicarnos con el mundo corporal y emocional del niño. Es el arte de la comunicación a través de las miradas, las sonrisas, el contacto, las palabras y también el juego.
El masaje infantil, una tradición ancestral en muchas culturas orientales, surge de la India a raíz de un viaje de Vimala Schneider, fundadora de la Asociación Internacional de Masaje Infantil.
Y como explica Elsa Rodríguez, educadora de masaje infantil de la Asociación Española de Masaje Infantil (AEMI), "nuestro slogan se basa en el respeto hacia el niño". "Lo que buscamos es: respetar, comprender, estimar a los niños para conseguir con este gran movimiento internacional que los niños crezcan sanos y felices", afirma.
Antes de empezar el masaje hay que crear el ambiente idóneo y para ello, es muy importante que los padres también estén relajados. Una música tranquila, bajar la luz, pueden ayudarnos.
El momento ideal es cuando los ojos del bebés están más brillantes, cuando parece que nos quiere decir algo.
Otro aspecto a tener en cuenta es el aceite que vamos a utilizar para el masaje. En AEMI no son partidarios de los perfumes durante el primer año de la vida "puesto que el bebé ya tiene un perfume especial y es importante mantener ese olor que desprende el bebé y el olor que desprende la madre y el padre son olores especiales corporales que sirven para establecer los vínculos que sirven para comunicarse", relata.
Se utiliza un aceite de la primera prensada, en frío, que no tenga perfumes y que nos ayude a deslizar como por ejemplo el aceite de sésamo o el de almendras.
Una vez todo está preparado llega el momento de comenzar el masaje siguiendo la técnica que ha creado Vimala que integra diferentes formas de tocar. "Está la técnica indú, sueca, algo de la reflexología podal (cuando tocamos lo pies del bebé) y algo también de las asanas del yoga", explica Elsa Rodríguez.
Los movimientos que tienen que ver con los brazos y las piernas ayudan a liberar tensiones, el bebé se relaja. Todo lo que es hindú que va desde el centro del cuerpo hacia fuera, hacia las extremidades hacia los pies o hacia las manos es un masaje relajante.
La finalidad del masaje infantil no es sólo la de establecer o fortalecer el vínculo afectivo entre padres e hijos sino que también aporta unos beneficios en la salud de los bebés, por ejemplo cuando se trata de calmar los cólicos del lactante. Hay una forma especial de tocar esas barriguitas para aliviar cólicos, para mejorar el estreñimiento y para quitar los gases que generalmente les producen dolor.
El masaje infantil está contraindicado en casos muy concretos: cuando hay fiebre, si hay luxación de cadera o cuando hay cardiopatías congénitas. En cambio, se recomienda especialmente en niños con necesidades especiales, niños prematuros, adoptados o con alguna discapacidad.
|
|
|
|
 |
 |
 |
|
|
|
|
 |