| Flor de Loto
Canción
1: "Libélula"
Canción
2: "El niño y el puerco"
Canción
3: "Flor de Loto"
Álbum : "Flor de Loto".
Discográfica: Mylodon Records
Año: 2005
País: Perú
Esta Flor de Loto tuvo su origen hace 7 años. Sus jardineros fueron: Alonso Herrera en guitarra y Alejandro Jarrín en el bajo. A falta de manos se sumaron: Efraín Rosas en batería (después lo reemplazaría Jorge Puccini) y Rafael Valenzuela con su flauta (sería reemplazado por Johnny Pérez en flauta traversa, zampoña y flauta dulce).
Flor de Loto es un conjunto instrumental no sólo con base en el rock progresivo sino también con actitud progresiva; es decir tiene afán exploratorio, sin etiquetas. Musicalmente cogen del metal clásico, del folklore andino, de la psicodelia y hasta del jazz para delinear sus expansivas y trabajadas piezas, que, indudablemente, han nacido de improvisaciones.
Lalo Williams produjo el álbum debut de la agrupación. Los mismos miembros junto a Williams hicieron los arreglos de los temas por cerca de 4 meses, teniéndolo listo el 2004. La edición que tenemos en nuestras manos es de procedencia chilena, un sello progresivo del hermano país especialista en el mencionado género ha decidido apostar por ellos.
El disco fue elaborado bajo un concepto de objeto artístico y no sólo lo decimos por el arte de la portada a cargo de la artista plástica Andrea Lértora, sino también por el orden de las canciones. Así el primer tema "La llegada" es un abrebocas de lo que vendrá: un ejercicio primal de folklores frente a frente, el universal (rock) y el localista (andino). Destaca el guitarrista y el vientista queriendo representar a una "Libélula", siendo así el nombre de la segunda pieza. Ese par se las trae a lo largo de la producción. En medio de la experimentación no podría faltar una canción dedicada a esa mágica bebida peruana llamada ayahuasca, con diferentes climas pretenden hacernos sentir la experiencia del viaje alucinatorio que se emprende al beberla. Tampoco podía faltar un pequeño homenaje ("El errante") a una de las bandas que debe ser de las favoritas de los FDL, Jethro Tull, la cual tiene un curioso viraje en sus dos últimos minutos. "El niño y el puerco" es una lograda fusión de jazz, funk y música negra. "Y" es puro divague sonoro, que saludamos. La canción que le da nombre al álbum y a la banda es representativo musicalmente hablando, secuencias melódicas, épicas, clásicas, rockeras. La pieza final, "Suculentas frutas" es un jam compartido por el cuarteto.
Esperemos que esta flor no sea flor de un día.
Texto: Wili Jiménez Torres wilijt7@hotmail.com
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